No imaginé tener estas palabras en mis labios, vaya que el tiempo nos hace crecer, aprender y madurar, siempre pensé que estaría atenta a tu regreso, contando los segundos, hasta el día en que volvieras, pero hoy que lo haces ya no quiero tu compañía. Me he dado cuenta que tú y yo somos muy diferentes, lo que tú buscas es el momento y yo busco la eternidad, tú buscas pasarla siempre bien, ¿Qué puedo esperar de ti entonces en los momentos de prueba?, tu solo deseas “querer” yo quiero siempre “amar”.

Este tiempo que estuvimos alejados, tuve tiempo de encontrarme conmigo misma, fue algo que había estado postergando, pero necesario, y muy agradable al final, comprendí entre muchas cosas, que la compañía de uno mismo es de las más ricas que se puede tener, y que al apreciar ese tiempo a solas te hace poner en perspectiva tu mundo completo, siempre es mejor tener una lista muy selectiva de amigos, o de relaciones de pareja, yo ya no busco cantidad, si no calidad.

He aprendido que mientras más tiempo paso a solas, tengo un poder más importante para convertirme en mi propia fuente de felicidad, esto es muy revelador, ya que durante mucho tiempo adjudicaba mi felicidad a la compañía de alguien (regularmente mi novio), y él tenía el poder de llevarme a cielo o al infierno según su voluntad, creo que es mucha responsabilidad como para adjudicarla a alguien más.

También me di cuenta que no es necesario un novio para ir al cine o a un restaurante, pedir mesa para uno a fin de cuentas me ha resultado algo agradable, no pienso quedarme sola por siempre, pero me da mucho gusto saber que no necesito de nadie para alcanzar mi felicidad y tampoco para borrar algunas líneas escritas en mi lista de las cosas que debo hacer antes de morir.

En algún momento llegará alguien que valga la pena lo suficiente como para sacrificar mi soledad, esta compañía tan agradable de estar solo conmigo misma, por la de alguien más, en ese momento podré ser más objetiva y tendré más oportunidades de triunfar en esa relación, porque ahora ya soy una persona completa, porque no estoy buscando mi otra mitad, solo busco alguien con quien valga la pena compartir la vida entera, alguien con una compañía tan buena, que valga la pena sacrificar mi soledad.

 

Autor: Sunky



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