“siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección”

Hace algunos meses escuche esta frase, No recuerdo exactamente cuándo ni dónde, es más ni siquiera recuerdo el nombre del autor y tampoco es como que conozca mucho sobre literatura, pero lo que si se es que esta frase define perfectamente lo que ha sido mi vida en los últimos meses.

En este tiempo he cruzado tantas veces la delgada línea entre la razón y el desquicio, entre lo permitido y lo prohibido, entre el amor y la necedad. Una y otra vez he vuelto precisamente a esos lugares, aquellos que fueron testigos de la perfección de mi vida, aquellos que guardan celosamente los más bellos recuerdos de mi existencia, pero sin importar cuantas precauciones tome, siempre que regreso una parte de mí se pierde para siempre, es como si ya no fuera el mismo, y aunque intente convencerme de que no es así al fin de cuentas siempre llego a la misma conclusión, por esta razón me he cuestionado tantas veces, ¿cuál es entonces el motivo por el cual sigo visitando estos sitios de los cuales ya solo queda el dolor y la amargura de saber que algún día lo tuve todo y ahora no tengo nada? pues bien creo que el problema es que estos lugares en realidad están impresos en mi memoria y eso sí que es un verdadero lío, pues algo tan simple como una canción, un sonido, un olor o una sensación, provocan que mi mente se traslade en automático hacia algún punto de la historia más hermosa que poder contar de mi pasado, seguido de esto se produce una reacción en cadena cuya fuerza me desprende de mi voluntad y solo me quedo ahí, mirando el horizonte, recreando dentro de mí todos aquellos momentos que le daban sentido a mi vida, pensado en lo que fue y ya no será.

En este punto de mi vida aún no he logrado encontrar una solución para esto, tal vez el tiempo se encargue de borrarlo todo, pero también puede que esto me acompañe por el resto de mi vida lo cual sin duda será un fastidio. Lo que si encontré y de ello estoy completamente seguro es la forma en la que llamare de ahora en adelante a todo este cumulo de recuerdos y sensaciones que no hacen más que torturarme… Los llamare… “Lugares prohibidos para la memoria

 



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