La confianza es esa “virtud” por llamarlo de una forma, que tiene las mismas propiedades del cristal. Cuando un vaso se cae, se rompe en 3 y tratas de restaurarlo, ¿Qué pasa? Quizá sí puedas unir las 3 partes, es probable que la forma del vaso siga casi idéntica, pero si miras bien, el vaso está cuarteado, y si le pones agua, es muy probable que esta tarde o temprano termino por vencer al vaso y derrame el agua, quizá gota a gota y quizá toda de un solo jalón. Lo mismo pasa con la confianza en el amor.

Como personas, tenemos esa absurda y recurrente manía de dañar lo que amamos, de hacerle daño a eso que nos conforta el alma, pero el verdadero problema viene cuando te das cuenta del daño que le has causado y sobre todo, el daño que te has hecho tú mismo al no darte cuenta, al cegarte por esa estúpida y dolorosa manía.

kiss

Siempre existe ese optimista que pide comenzar de cero en la relación después de haberla fracturado, siempre esta ese que dice que el amor lo puede todo y que es ese amor el que los hará perdonarse en serio y volver a comenzar.

Lo cierto es que los comienzos de cero NO existen en el amor. Cuando la confianza vuela ya no vuelve, siempre queda esa espinita de incertidumbre que termina por vencer el vaso y hacer que se derrame toda el agua. Esa espinita que taladra el cerebro para ponerte a la defensiva en cada ocasión en que te sientas en riesgo de perder otra vez sea o no momento de defenderte.

Es justo aquí en donde me doy cuenta que el verdadero problema no está en dañar deliberadamente a ese ser al que “amas” y tampoco está en haberte dado cuenta que la regaste y ese daño que hiciste sentirlo tú también, el verdadero problema está en pedir comenzar de nuevo, en tomar un manojo de mentoras y derrocharlas para intentar borrar las acciones que hicieron daño en un principio. la cosa es simple, n mismo amor no puede surgir dos veces, una vez roto junto con la confianza es algo que ya no vuelve, por mucho que lo intentes.

walk

Cierto es que no es sano para nadie vivir preso del pasado, sin embargo el pasado pasa pero siempre deja algo, y es enseñanza, el pasado siembra semillitas en el cerebro que se llaman experiencias, y son estas, las que no nos dejan cometer los mismos errores muchas veces,  cuando el dolor es profundo, la traición se entierra profundo, por eso el recuerdo de un amor que nos rompió nos duele.

Los inicios de cero no existen, si fracturaste la confianza de alguien a quien supuestamente ambas, es de sabios reconocer el error, discúlpate, ten dignidad y vuela lejos.

Idea original: Mayeli Tellez    



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