Es mejor que te ahorres tus palabras, la verdad es que no te quiero escuchar, mira que ya te he dedicado horas de más, sobre todo por las noches, aquellas en las que no podía dejar de llorar.

mujer-enojada

Déjame decirte que después de ti aprendí que debo por mí misma ser feliz, que siempre fue un error quererte, pues al hacerlo, termine olvidándome de mí, de todo lo que quiero, de lo que me hace sonreír.

La soledad me enseño la fuerza tan potente que hay dentro de mí,  la valentía de mis actos, mis ganas de sonreír, al quedarme sola comprendí que no te necesito en mi vida, que si he de estar con alguien, es porque lo he decidido así, y no por capricho, ni dependencia, pues ante todo, debo actuar con inteligencia, pensando siempre en lo que es mejor para mí.

Ahora sé que a tu lado en realidad no era feliz,  era yo la que se auto engañaba, pues la realidad es que me acostumbre a ti, perdí mi esencia, enfoque todo mi tiempo en un “nosotros” , sin comprender que lo que me limitaba era el miedo a enfrentarme al mundo sola,  el miedo a enfrentarlo sin ti.

Del dolor de tu traición entendí que soy yo la única dueña de mis actos, que soy yo la única que tiene el poder para permitir que me hagan daño, y aunque antes te lo di, puedes estar seguro de que ahora sé que estoy mejor sin ti.

De la soledad aprendí el valor de la libertad, esa a la que renuncie al creer que entre tus brazos, ya no necesitaba volar.

Que tonta fui al pensar que valía la pena renunciar al cielo por estar con alguien que al final no me supo valorar. La verdad es que aunque sé que ya no me sirven de nada los reproches,  no puedo evitar  arrepentirme  del tiempo que perdí contigo, de ese tiempo  que jamás podré recuperar.

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Por favor no digas nada, por favor date la vuelta y déjameser feliz

Lo siento, pero has tardado demasiado, ya es muy tarde para pedir perdón.

Escrito por:    Señorita Libélula.

 

 

 

 

 

 

 

 



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