Adoraba tanto despertar abrazada a ti, morder tus labios y hacerte sonreír, me volví adicta a tu sonrisa, me acostumbre a tu manera tan distinta de vivir.

Me enamoré de tu forma tan sutil de hacerme subir al cielo, me enamoré tu locura, de tus manías, de tus caricias que se volvieron mi vicio, mi motivo favorito para sonreír.

kiss me

Tarde comprendí aquello que me decías sobre el apego, eso de  estar juntos sin ataduras, ni prejuicios, sin miedo, ni amargura;   tarde descubrí que amabas tu libertad mucho más que a mí.

Incluso ahora, me es imposible dudar del amor que me tenías, pues sé con certeza que me querías, que mi cariño te hacía feliz, y sin embargo, esta en tu naturaleza el gusto por volar, por recorres nuevos caminos, nuevos destinos, distintos cielos.

 

Ahora entiendo que aunque quisieras, no podrías quedarte junto a mí, sé que te dolió dejarme, tanto como me dolió a mí verte partir.

Aun me duele el espacio vacío que dejaste en el colchón, extraño tus caricias, tus besos, tu pasión, pero incluso en medio de esa soledad, solo puedo desearte lo mejor, agradezco al tiempo la magia que compartimos juntos, todos esos momentos en los que fui feliz.

De lo único que me arrepiento es de los besos que no te di, ni puedo evitar sentir celos por los besos que vas dando por ahí.

Nunca olvides que te quiero, espero que de vez en cuando, tú también pienses en mí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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