Nos lamentamos cada vez que la vida nos quita algo que a nuestro parecer es nuestro, algo que según nosotros nos pertenece, pero la verdad es que la vida es más sabía que nosotros y ella sabe lo que conviene estar con nosotros y lo que solamente nos estorba.

Todos hemos tenido alguna vez que dejar algo, decirle adiós a algo que sentíamos tan nuestro. Duele, duele dejar ir algo que ya estaba contemplado en un futuro a nuestro lado. Todos hemos dicho a adiós algún amor que ha marcado nuestra vida, un amor que en el momento sabemos que sería difícil seguir respirando se se aleja de nosotros, pero tenemos que tener en mente que si ese alguien se fue es porque no nos haría falta en nuestras vidas, es porque esa persona estorbaría en nuestro camino para seguir adelante. Al verlo de esta forma, de esta forma tan realista las cargas se aligeran, comenzamos a pensar con mayor claridad y comenzamos a valorar la manera en la que la vida nos deja sola la partida, comenzamos a valorar la manera en que el destino comienza a escribir su propia historia beneficiando siempre al protagonista que en este caso somos cada uno de nosotros.

Di adiós a esa persona que se ha ido y di hola a tu destino, a un destino dónde no deben entrar nada ni nadie que lo estropee. Siempre debemos tener en mente que todo lo que se ha ido nos facilitarán la vida. Piensa ahora que ya no esta ese alguien en todas las cosas que siempre quisiste hacer pero él estaba ahí tapando el camino, en todas esas cosas que dejaste ir por esa persona que jamás te valoro, que jamás valoro tu tiempo y solo lo tiraba a la basura.

Esa persona que se fue es porque en realidad no le importabas, es porque tal vez esa persona sabía que estaba en el lugar equivocado y ahora es tu turno comprenderlo. Comprender que todo se acabo y que hay ciclos que debemos cerrar, ciclos que solo fueron temporales para enseñarnos cosas en la vida, debemos tomar lo mejor de ellos y permitir que se cierren, que lleguen a su fin. No es fácil, todos los que hemos pasado por eso lo sabemos, sabemos que es difícil dejar ir ese alguien o ese algo que nos hacía sentir vivos, que nos hacía sentir plenos y que podíamos sentir a su lado la felicidad, pero las cosas son así, el mundo gira y el destino sigue su camino.

Ahora el camino es tuyo, esta libre para que comiences de nuevo sin esa persona, para dejar ir el pasado y darle la bienvenida a un futuro, a un futuro que será cada vez mejor. No debemos seguir buscando en los recuerdos del pasado para sentirnos en el ayer, es mejor caminar hacía adelante con la cabeza en alto y siendo fuertes para recibir lo que venga y como venga, con nuestros miedos a lo desconocido, al ¿qué pasará?, pero confiados siempre en nuestro destino y en nosotros mismos.

 



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