No puedo comenzar esto sin decirte un gracias. No puedo comenzar diciéndote nada sin agradecerte por llegar a mi vida, por llegar cuando la soledad comenzaba a quemar mis huesos, cuando el alma estaba apunto de caer y no volver a creer. No puedo agradecerte sin decirte lo mucho que significas para mí, sin decirte que a pesar de que no esperaba tu llegada, tú sin saber llegaste en el momento indicado, en el momento que yo más te necesitaba. No puedo decirte lo mucho que significas para mí sin decirte lo que siento por ti, lo mucho que te quiero, lo que has logrado hacer en mí es algo que no esperaba, has cambiado mi vida y la has hecho plena. Quiero decirte tantas cosas que no sé ni siquiera como debo comenzar.

En el momento en que llegaste a mi vida no creía en un posible amor, no creía ya en que podría existir una persona que pudiera entregarse y quedarse a mi lado como solo tu lo has sabido hacer. Antes que llegarás a ella mi vida ya no tenía sentido, el amor ya no existía y la esperanza había muerto, pero llegaste y pintaste mi mundo de nuevo de colores, comencé no solo a creer de nuevo en el amor sino que también tuve la oportunidad de palparlo, de conocer y descubrir que existía alguien que estaba dispuesto a entregar su corazón por mí, que existía en algún lugar una persona que algún día llenaría mi vida de alegrías, de conocimiento y de cosas que solo traerían felicidad.

Ahora que te tengo he descubierto cosas que sola jamás lograría porque gracias a ti conocí lo que se sentía ser amado de la misma manera en la que tú estas dispuesto a amar, he descubierto que si existen las medias naranjas y que nuestro destino está escrito y solo es cuestión de esperar. Nunca imagine que encontraría a la persona que me haría una mejor persona, nunca pensé que llegaría una persona que fuera capaz de robar mis sentidos y hacerlos suyos, pero que además me entregaría los suyos para conocerlos y participar en ellos. Ahora estas aquí y estoy dispuesta a caminar a tu lado y no separarme jamás, estoy dispuesta a entregar lo mejor de mí para que siempre tú estés bien y construirte un hogar dentro de mi corazón para que no tengas que irte nunca jamás. Quiero que seas tú quien siga llenando mi vida hasta el día de mi muerte, que seas tú con quien comparta todos esos momentos buenos que están escritos en un futuro que aún es incierto y entregar poder confiar en ti y entregarte todas esas lagrimas que aun faltan por derramar. Sé que estarás ahí, sé que estarás a mi lado levantándome cada vez que caiga y curando mis heridas. Quiero que seas tú mi por siempre y quiero ser yo esa mujer que siempre este contigo cuidando también de ti, curando al igual tus heridas y siempre estando a tu lado para apoyarte en cualquier problema, en cualquier dificultad.

 



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