Esos ojos ardientes que demuestran una pasión descontrolada, esos brazos fuertes que me sujetan con firmeza, esa boca tuya que tiene una labia tan fluida, tan extensa, tan precisa que hace fácilmente que me derrita de deseo, pero esas manos que recorren con facilidad desde la punta de mis dedos hasta los rincones más íntimos de mi ser, esas manos me desarman por completo, me llenan de locos pensamientos, me hacen desear más y más que hagan eso que saben hacer tan bien.

Me encanta sentirte a flor de piel, creo que tenemos una química perfectamente compatible, los dos nos movemos en la danza del amor, como unos perfectos bailarines, sincronizándonos en todo momento, entendiendo lo que el otro quiere y llenándonos de placer hasta quedar convertirnos en uno, hasta quedar completamente exhaustos, hasta caer rendidos en aquellas sabanas mojadas por el sudor de ambos, hasta perder por completo el aliento y la cordura también.

No es necesario que te diga cuanto me encantas, no necesito decirlo porque lo sabes de sobre manera, pero… no siempre podremos recargar nuestra relación en el hecho de hacernos el amor, hay otras cosas en las que necesitamos trabajar, porque aunque no niego que me encantaría pasarme el resto de mis días y noches acostada en la cama contigo, haciendo el amor todo el tiempo, ambos sabemos que es físicamente imposible y económicamente también, creo que a pesar de tener un punto muy fuerte a nuestro favor, es momento de hablar de lo demás.

De platicar sobre nuestra trascendencia, si es que de verdad lo quieres, y de cómo lo vamos a lograr, como nos dividiremos las tareas, como nos ganaremos la vida, quiero ver si eres capaz de captar mi atención de la misma manera cuando se trata de resolver problemas, cuando se trata de idear estrategias, para que en un futuro los dos estemos bien, quiero que nos conozcamos más a fondo en otros sentidos y no solo en lo físico, quiero entender mejor tu manera de pensar, de valorar las cosas, de resolver problemas, quiero conocer más de tu ideología en general.

Y es que creo que nos adelantamos algo en la relación, y nos comimos el pastel antes de la fiesta, la verdad no me arrepiento de nada, de hecho estoy muy contenta con todas esas noches y días en los que nos hemos fundido en un solo ser, pero ya es hora de poner los pies en la tierra y ver que tan trascendente puede llegar a ser nuestra historia, porque aunque es verdad que haciendo el amor nos entendemos super bien, a final de cuentas las hormonas te las puede alborotar casi cualquier persona, pero las neuronas no, ya te has ganado a mi cuerpo, ahora gánate a mi mente corazón.

Autor: Sunky



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