Aún recuerdo cuando solía presumir de mi suerte en la vida, como me enorgullecía al decir que tenía tantos amigos y personas que me apreciaban, me sentía afortunada en todos los sentidos, pero principalmente en ese, porque muchas personas siempre repetían que los verdaderos amigos se contaban con los dedos de las manos y siempre sobraban dedos al final, yo en cambio tenía tantos que dedos me hacían falta para contarlos incluyendo los de los pies, bueno eso era lo que yo creía, la verdad es que hasta ese momento no me había dado cuenta que todo me fluía, que todo me salía bien, y que de alguna manera muchos estaban cerca de mí solo por conveniencia.

Obviamente uno nunca se imagina eso, si en ese entonces me hubieran preguntado cual de todos creía que no me quería y que solo estaba cerca mío por que así le convenía, sinceramente no hubiera sabido que responder, todos tenían sus cosas buenas y malas, pero creía que nuestra amistad era sincera y reciproca, pero como bien dicen “la vida da muchas vueltas” y llego un momento en el que me toco estar abajo, perdí mi brillo y pareciera que mi suerte se escondió, de la misma manera en que yo iba entrando en ese mundo de obscuridad, aquellas personas que consideraba casi mis hermanos se fueron marchando, se olvidaron de mi cuando en realidad más les necesitaba.

No podía dar crédito a lo que frente a mis ojos pasaba, personas que yo juraba que serían leales hasta la muerte y algunos otros a los que incluso yo les ayude en situaciones similares me abandonaban, al principio fueron muchos los que se alejaron, después fueron despidiéndose otros más de uno en uno, parecía que albergaban la esperanza de que me recuperara y volver a estar cerca de mí, pero se desesperaron y terminaron mostrando se verdadera naturaleza.

Fue ahí que entendí a que se referían aquellas personas cuando decían aquello de “los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de las manos” como si no fuera suficiente por lo que ya estaba pasando, me toco decepcionarme incontables veces con cada partida de aquellos de los que esperaba tanto, es por eso que te agradezco a ti y a los otros pocos que se quedaron, porque me demostraron que realmente están cerca de mi porque me quieren y no por otra cosa.

La vida dio entonces una nueva vuelta y de nuevo me encuentro arriba, muchos de los que entonces se habían marchado intentan regresar con excusas estúpidas como carta de presentación, pero ya no me interesa tener ese tipo de personas en mi vida, con todo esto aprendí que “a pesar de que la vida de muchas vueltas, quien de verdad te quiere las da contigo”.

Autor: Sunky



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