Vivir con alguien deprimido no es de las experiencias más productivas o satisfactorias que se puedan tener, pero si este es tu caso no te rindas, no te alejes de esta persona, cualquiera sea la razón de su depresión no es su intensión sentirse de esa forma ni actuar de esa manera. El hecho de que te vayas y te alejes sólo afectará más la condición o la sensación de soledad y vacío.

No se pueden generalizar los padecimientos característicos de cada tipo de depresión. Aunque bueno, de cierta forma la depresión es de un solo tipo pero al ser causada por distintas razones es probable que podemos decir que hay diferentes tipos. Por ejemplo: la depresión posparto o la depresión por la perdida de alguien.

Cada persona sufre a su manera y se queja de diferentes formas, dejarlas a un lado por lo molesto que estarlas escuchando puede ser, se convierte en una muestra directa de tu indiferencia a su estado. Estar deprimido va más a allá de sentirse triste y solo. Es un enfermedad que no te deja pensar con claridad, es un estado mental que no te permite pensar las cosas con claridad.

Hay personas que nunca llegan a darse cuenta que sufren de depresión.

Pasan el resto de sus días en agonía y no tiene la capacidad ni la motivación para querer seguir adelante. Necesitan de una motivación que les haga querer cambiar de rutina. Ojo, una vez acostumbrados a sentirse de cierta forma necesitan ayuda para readaptarse a la felicidad y a la alegría. No es culpa de esa persona sentirse así, no te culpes tampoco es culpa de quien quiere ayudar. Ni siquiera es responsabilidad de la causa que los tiene así, no es necesario buscar un responsable, pues eso alimenta el sentimiento de inconformidad.

Aquí algunos tips que te ayudarán a hacer un poco más llevadero tu día a día con una persona en este estado.

  1. No te adueñes de sus problemas, sus sentimientos son sólo de él o ella, no busques compartir su estado. Pues se necesita a una persona sensata y objetiva.
  2. Platica con esa persona, no le des sermones de como sentirse mejor o de que cosas debería hacer, platica para que tenga un momento de distracción.
  3. Recuerdale que tiene pasiones, que siempre es momento de hacer las cosas y que no hay un límite de tiempo.
  4. No te molestes porque no cambie rápidamente, las cosas tiene un proceso, no desesperes.
  5. Si quiere hablar escucha. No le des ordenes de lo que debería hacer o dejar de hacer, deja que hable.
  6. No te apuntes a la lista de cosas que la o lo molestan, una depresión no deja que las personas que la padecen hablen con el corazón.
  7. Dale sorpresas, quizás en alguna de esas encuentra una nueva motivación.
  8. Si es de las personas que dejan de comer, animarla a que aunque sea pruebe algo.
  9. Si es de las personas que comen mucho, de manera muy leve trata de que coma saludable.
  10. No importa que duerma, siempre y cuando no sea con pastillas.

final12

Lo más importante al final de todo es que busquen ayuda, tú como persona interesada en ayudar y esa persona por padecer algo tan complejo. Espera a que se sienta capaz de ir, a que sienta el interés pues si le obligas a hacer algo o recibir ayuda y se niega, puede que empeore más. Cómprale un libro, es probable que en alguna crisis o después de ella se sienta en la necesidad de buscar ayuda por su cuenta, ya que estas ocasiones son muy repentinas, es mejor que tenga un poco de ayuda a la mano. Recuerdale que la felicidad no es material, trata de convencerle de salir a disfrutar de una hermosa vista, de un hermoso paseo por la tarde o de la calmada sensación de un bosque o un parque.

No te dejes enfermar, comienzas a sentirte mal, busca ayuda antes de que pueda empeorar. La ayuda profesional siempre es mejor para que todo lo demás pueda funcionar.



     Compartir         Compartir