No me preocupo por hacerte pagar todo lo que me has hecho, por haberme lastimado como lo hiciste a pesar de que me decías y demostrabas cariño hacía mí. No me importa tomar venganza con mi propia mano porque estoy segura que todos en algún momento cosechamos todas esas cosas que hemos sembrado. Todos en algún momento pagamos nuestras deudas, así que lo único que haré será ponerme en un lugar cómodo lo más lejos de ti y disfrutar de como la vida te entrega mi propia venganza.

Tengo que agradecerte por los pocos días felices que me entregaste mientras estuve a tu lado. Aún los recuerdo; aún recuerdo todos esos momentos que gracias a ti me hice fuerte y valiente para poder afrontar todas las cosas negativas que llegarán a mi vida. Es difícil darte cuenta en los malos momentos de que la vida realmente vale la pena, que las cosas no siempre irán mal y que lo mejor que podemos hacer es ofrecer una sonrisa aún en el dolor y los momentos difíciles. Cuando me di cuenta de todo el daño que me estabas haciendo no me imagine ni siquiera podía ver cuanto tiempo soporte estando a tu lado sin quejarme, sin poner una mano para detener el que estuvieras burlando de mí. Ahora me he dado cuenta y espero nunca volver a cerrar mis ojos y hacer como si todo estuviera bien.

Después de ese tiempo lo primero que se me vino a la mente fue buscar una oportunidad para vengarme de ti y hacerte pagar todas las cosas que me hiciste, todas esas cosas que me causaron tanto dolor. Deseaba que te fuera mal en la vida y que pudieras darte cuenta de todo el daño que me hiciste mientras tu lo vivías en carne propia. Paso el tiempo y me di cuenta que no era así de sencillo pues tú también debes poner de tu parte; me di cuenta que nuestras decisiones son los ladrillos que utilizamos para construir nuestro camino y que son ellas las que determinan nuestra dirección.

Mineras estuve contigo me di cuenta que estabas tomando decisiones equivocadas y mientras yo me mantenía segada de todo lo que pasaba a tu lado quería hacerte ver lo que estabas haciendo, hacerte ver todas esas cosas que no podías ver con tus propios ojos. Ahora me alegro de que no me escucharás porque son todas esas decisiones las que te llevarán a tu destino y que en algún momento podrás sentir y entender lo que yo tanto te advertí porque estoy segura que tendrás que comerte todo lo que has cosechado para ti mismo y en ese momento quizá me recuerdes y quizá admitas que todo el tiempo yo tuve razón sobre nuestra vida.

No te preocupes por obtener la venganza en tus manos mejor espera que esa persona tenga su merecido con las suyas y sin darse cuenta. Deja que coma de su propia cosecha y que siga equivocándose hasta que aprenda de sus propios errores.



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