Para mí, la libertad es revolucionaria, y no es que no crea en el amor, ¡claro que creo! Pero sinceramente me parece tan simplista el mito de la media naranja, ese que nos hace creer que encontraremos a una persona ideal que nos complete al 100% y que toda nuestra felicidad en la vida dependerá de esa persona. ¿Qué me quieren decir? Que si alguien no la encuentra le verán como alguien inútil por no haber sido capaz de encontrar a alguien que le quiera o bien, como una persona solitaria y triste por quien debemos sentir lástima.

Desde que nacemos nos han hecho creer que sólo con amor se es feliz, que solamente otra persona puede completarnos, y así lo mismo toda la vida. Poca importancia damos al hecho de que hay personas que simplemente no quieren depender emocionalmente de nadie, no quieren tener que crear y destruir lazos, no quieren tener que enfocar su vida en cuánto cariño reciben de personas concretas. Lo cual además de ser muy válido, es muy loable. Ya que la sociedad nos quiere sumisos en el amor, literalmente. Nos quiere dependientes, suplicando que nos quieran. Nos enseñan que sin amor no somos nadie y que necesitamos a esa persona diariamente pendiente de nosotros, siendo un pilar en nuestras vidas.

Tan bonito que es vivir por nosotros mismos sin necesidad de necesitar a alguien de forma constante para ser feliz, tener la libertar de ir y venir como nos plazca sin necesidad de ser juzgados por ello, disfrutar de ir por la vida siguiendo nuestros caprichos y no los de alguien más sin que nos impongan límites.

Y aunque parece sencillo no necesitar a nadie para ser feliz, no depender de nadie, ser realmente una persona completa que tiene que encontrar su felicidad en sí misma, en la práctica es realmente difícil, pues no olvidemos que son muchos años de bombardeo romántico el que hemos sufrido.

Pero una vez que te encuentras ya enrolado en eso de valorarte sin necesidad de ser aprobado por alguien más, puede ser muy constructivo y positivo. Comprendes lo valiosa(o) que eres, independientemente de que alguien quiera tener o no una relación sentimental contigo. Porque el valor que te das no depende de la cantidad de parejas que tengas, ni de la cantidad de personas que quiera salir contigo. Además, la soltería es un buen estado para conocernos a nosotros mismos, descubrir nuevas cosas que nos gustan, nuevas personas, nuevos mundos que en otro momento no hemos conocido, quizá porque consiente o inconscientemente, nuestra pareja nos limitaba. Definitivamente, es una oportunidad estupenda para movernos y experimentar. Pues a veces, el tener una pareja, que aunque no nos presiones ni nos chantajee, nos limita a no aceptar oportunidades geniales simplemente porque preferimos estar cerca de ella. No generalizo, no todos lo hacen, pero sí es algo muy común.

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Muchas veces se nos va la vida saltando de pareja en pareja y no nos detenemos ni un momento a preguntarnos quiénes somos realmente, qué queremos y cuáles son nuestros objetivos en la vida. Qué es lo que realmente nos llena y qué necesitamos hacer para lograrlo. Todo esto parece tan lógico y evidente, pero cuando pasamos mucho tiempo tomados de la mano a otras personas, inevitablemente aprendemos a vivir así, adaptándonos a esas personas en lugar de adaptarnos a nosotros mismos, a quienes somos.

Y no está mal si se elige voluntariamente, sin ningún tipo de chantaje de algo externo. Es simplemente que hay quienes ya no quieren verse en esa situación voluntaria de tener que renunciar a grandes oportunidades y experiencias por la conexión de lazos sentimentales tan fuertes hacia otra persona.

La soltería, al igual que tener una relación sentimental, es un estado maravilloso, y es importante hacer énfasis, que soltería no es soledad. Puedes estar rodeada de muchísima gente que te valora, amigos, familia sin necesidad de mantener una relación sentimental (de dependencia), y no porque no estés preparada o capacitada, sencillamente porque es una elección personal, lo cual es válido y muy respetable. Es genial encontrar la felicidad sin ningún tipo de problema, es algo así como rebelarnos al sistema y gritarle que podemos ser felices solos, sin medias naranjas y que el amor que sentimos hacia nosotros mismos es suficiente.

 

Recuerda, el amor no es una obligación, es un opción

 

Autor: Karla Galleta

 



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