¡Éramos tan felices, no fueron unas semanas ni un par de meses, de echo fueron varios años! Me encantaba, de pies a cabeza. siempre lo mire perfecto, aunque bien sabía que tenía más de mil imperfecciones, jamás me importo. ¡Lo miraba a los ojos y mi mundo se convertía solo en él, su sonrisa, su mirada, su tono de voz, su manera al caminar, sus abrazos, sus besos, me fascinaba en verdad, estaba plenamente enamorada! No podía fallarle y mucho menos dejarlo, pasara lo que pasara yo estaba ahí… para él, solo para él. No puedo describir lo feliz que me hizo durante muchísimo tiempo, se me pone la piel chinita tan solo de pensar en todo lo que pasamos, ha sido mi único amor, mi verdadero amor.

Pasaba la mayor parte del tiempo con el, todo el día sonriendo, no se podía ir porque al minuto ya estaba extrañándolo.

¡Recuerdo que siempre que se rogaba que se quedara un poquito más y lo hacía, jamás faltaba su beso y abrazo de despedida!

Estar con él era lo mejor que me podría pasar, a pesar de los comentarios de los demás, siempre seguimos juntos, nos dejamos más de 10 veces y siempre regresábamos al sitio a donde pertenecíamos .. nuestros brazos! ¡Nunca tuvimos la valentía de iniciar algo más con alguien más, de estar plenamente con alguien más, intentáramos lo que intentáramos siempre regresábamos a donde mismo, nadie entendía que no era rutina, era amor… lo amaba con toda mi alma, no podía estar lejos del!! Como estar lejos de la persona que me hacía feliz, que me apoyaba, que me entendía, que siempre estaba para mí, para hacerme sonreír, para consentirme, para hacerme una mejor persona… y el recibía lo mismo de mi parte, en pocas palabras ese hombre era mi todo, ¡un gran hombre! Nunca se cansaba por obtener lo que quería, me demostró que en la vida no hay que darse por vencido, ¡ni aun vencido! Me enseñó a amar, a confiar, me enseño una parte de la vida que no conocía, y que vaya… me sorprendió, siempre fue un hombre valiente, fuerte, pero muy noble, de corazón muy blando, muchas veces se intentaba hacer el fuerte pero ahí estaba yo , yo que lo conozco a la perfección y sabía que estaba derrumbado por dentro, jamas lo deje solo, siempre apoye sus decisiones y sus sueños… me hizo un plano de una casa preciosa, soñábamos con 6 niños , príncipes y princesas, corriendo por las habitaciones, durmiendo con sus papis, queríamos una verdadera familia, una excepcional familia.. un hogar!

Prometimos tantas cosas, esas vacaciones que imaginábamos, el cuarto de juegos que tendríamos en la casa, la piscina, el cuarto principal. ¡Vaya cuanto de hadas! , Solo quedo en eso, no todo sería amor. Paso el tiempo y el cambio, no era ni la mitad de hombre del cual me había enamorado, ese hombre con sueños, ilusiones, metas ¿en dónde estaba? ¿qué le había pasado? desapareció … como si le hubieran lavado el cerebro. ¡Y no es exageración! Aquel hombre amoroso, detallista, romántico y todo lo que ya mencioné, se había marchado, sí… así nada más. Tarde en darme cuenta que era el momento perfecto en alejarme, me preguntaba qué era lo que había hecho mal, donde quedo aquella demostración de amor de todos los días, donde quedo lo tan enamorados que nos veíamos, en donde quedo aquel chico, y así lo dejé… seguí con él, ¿Por qué? ¡Pues porque lo amaba! Muy sencilla respuesta, me valió por completo que el con su indiferencia me hiciera llorar todos los días, que fuera la única que ponía de su parte en la relación, ¿y cuál era la respuesta de el? “Así soy”, ¿en verdad así era? Y si así era como fui capaz de enamorarme de él, de no darme cuenta como era, de que su manera de tratarme no me gustaba ,otras veces decía que me amaba, que quería estar conmigo y que era lo mejor que le había pasado, ¿verdad o mentira?, en realidad no lo sé. Pero si tengo claro una cosa: El no sabía lo que quería, y lo comprobé un tiempo después .. cuando Dios nos mandó la más hermosa bendición! Un angelito, nuestro primer hijo, estábamos felices. aquel cuento de hadas estaba a punto de dar comienzo, pero no fue así, bastaron unas semanas para que absolutamente todo se destruyera, mi bebe seria hijo de padres separados, padres que se amaron tanto, que dieron todo el uno por el otro. ¿Cómo le explicaría a mi bebe que las cosas habían cambiado? Yo nunca quise hacerlo sufrir. intente de todo, hablar con el hombre del que me había enamorado, pero ya no estaba el, ya no era el, no era el mismo, algo pasaba y nunca pude averiguar que fue .. intente, intente, rogué, le suplique y al final me canse.

dormir

De este cansancio vinieron más problemas, reclamos, tengo que aceptar que me hice una total histérica, pedía a gritos un poco de atención, de cariño para mi hijo y para mí, quería un abrazo, un beso, unas palabras de aliento, ¡algo! Quería que me demostrara que no estaba sola, que a pesar de todo podríamos salir delante de nuevo, que él nos iba a defender y proteger de todo, pero no fue así, él nunca se dio cuenta de lo mucho que lo necesitaba, de la hermosa experiencia que se estaba perdiendo, que esta sensación jamás iba a regresar, no se dio cuenta que no eran exigencias, eran necesidades.. de lo mucho que me hacía falta ese abrazo tan sincero que antes.. jamás me faltaba, nunca se dio cuenta que mi amor era tan grande por él, nunca se dio cuenta que algún día me podría ir, pero yo si me di cuenta que ni yo ni mi bebe merecemos sobras, de ningún tipo, mendigar amor, para qué. Si nos amara no tendríamos por qué hacerlo, llore, noche tras noche, le pedí mil veces a Dios que no me hiciera esto, estaba segura de que no lo merecía… todo paso tan rápido, quería darme cuenta de que era un sueño, pero no fue así, sufrí mucho, batalle mucho, pero salí adelante. Y hoy le doy gracias a Dios, porque con cada acto, me hizo fuerte para afrontar cada problemática que se enfrentara en mi vida, me hizo una guerrera, aprendí que habrá mil batallas, y estoy dispuesta a ganarlas todas, me hizo paciente, sabía que eso no terminaba ahí, y espere cada etapa y las supere todas, me dio soledad, tristeza y orgullo.. Entonces entendí porque había pasado por esto. Dios me puso una de las más grandes pruebas, me hizo así. porque justamente así, era la madre que mi hijo necesita.

Por: Debanhy Hernandez



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