No eres capaz de mirar a tu alrededor y poder observar todo lo que pasa. No puedes ver más allá de ti mismo, más allá de tu propio beneficio. No te preocupas por los demás; no te preocupes porque vas destruyendo todo conforme sigues caminando.

Piensas que todo debe estar a tu alcance, que todos deben estar para ti en el momento en el que tú lo necesites, pero tú no estás para nadie, tú no eres capaz de entregar una mano a alguien que la necesite porque piensas que no todos lo merecen. El egoísmo destruye y no te has dado cuenta que la ignorancia sigue tus pasos muy de cerca. Eres ignorante y no sé si lo sabes o no lo quieres reconocer; no me atrevo a confirmarlo porque sabes aparentar muy bien lo que hay dentro de ti.

Piensas que eres inteligente y que tienes una respuesta llena de sabiduría para cualquier ocasión y para quien sea que esté a tu lado, pero no es así. No puedo decirte lo que hay dentro de ti porque no te muestras, porque no quieres ser vulnerable para el mundo exterior, pero con todo eso solo muestras lo grande que es tu debilidad y lo frágil que eres a pesar del muro que quieres pintar cada día para que el ojo que te mira desde fuera piense que eres indestructible, que no importa cuantos golpes recibas porque tú seguirás de pie.

No sé porque la ignorancia no deja que sigas tu camino, no sé porque te persigue, pero puedo decir que tal vez sea porque te conoce y sabe cada uno de los puntos débiles que te conforman, porque sabe que no eres capaz de mirar a tu alrededor y notar que existe un mundo fuera de ti. Tal vez sabe que no eres capaz de crecer en sabiduría porque tú no lo permites, porque no te permites aprender de los demás, porque sabe que no eres capaz de aceptar tus errores y cambiarlos, que al contrario sigues equivocándote de la misma manera porque no aceptas que alguien sea mejor que tú, y que ese alguien pueda darte la mano para levantarte junto con él. La ignorancia te persigue porque eres un blanco fácil.

Eres egoísta porque solo ves dentro de ti, porque cierras tus ojos para no poder ver más allá y conocer más del mundo que esta esperándote fuera de tu corazón. El egoísmo te ciega y te hace cada vez más pequeño para que sea más fácil terminar contigo,  para aplastarte y terminar contigo de una vez por todas.

No puedo decirte que lo siento por ti porque creo en que todos recibimos lo que hemos cosechado. No puedo decir que me siento mal por ti porque no es así, porque sé que recibirás lo que te mereces y que tal vez será muy tarde cuando te des cuenta de todo lo que has hecho y de todo lo que has perdido. Ahora solo te dedicas a pisotear todo lo que esté a tu alcance y solo eres capaz de pensar en ti mismo y pensar en que solo tú eres importante en este mundo que está lleno de personas como tú, personas que al final solo se tragan todas sus palabras y pierden lo mejor de su vida.



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