Si bien es cierto que hay muchas personas con un carisma increíble, que nos influencian para bien, que nos inspiran a ser mejores, a superar nuestros miedos o nuestras limitaciones, que nos hacen sentirnos acompañados, fuertes, o más seguros de nosotros mismos, también existen otras que tienen esa misma capacidad de influir en los demás pero que en cada acto solo procuran jodernos la existencia.

Estas son dos caras de la misma moneda, una que nos beneficia y nos ayuda, otra que nos sume en la tristeza, en la desesperación, en el odio, o en el miedo; y todo deriva de la misma causa: “estamos acostumbrados a ceder el poder”, con esto me refiero a que para nosotros es normal que las personas sean capaces de influenciarnos, y creemos que no hay manera de evitar que nos afecten ya sea para bien o para mal.

Pero la realidad es muy diferente, como dije somos nosotros los que hemos “cedido ese poder”, pero tenemos la capacidad para decidir quién nos influencia y quien no, y la base fundamental para esto es tener confianza en si mismo, creer en ti más que en nadie más, no importa lo inteligentes que parezcan, no importa la experiencia que tengan, no importa que todo el mundo les dé la razón constantemente, ¡nadie puede conocerte mejor que tú mismo¡, no dejes que te digan lo que vales o de que eres capaz, solamente tú puedes descubrirlo intentándolo.

Si tienes confianza en ti, podrás ser capaz de ignorar aquellos comentarios de las personas que solo quieren molestarte, y podrás dejar pasar aquellos que han demostrado ser valiosos para ti en el pasado, recuerda que solo se vive una vez, recuerda que todos aquellos que te dicen que hacer en algún momento tomarán su camino y nada habrás ganado al haberles complacido a cosa de tus propios sueños.

Así que la próxima vez que te descubras diciendo: “tú me haces enojar”, detente y reflexiónalo un momento, recuerda que eres tú quien está aceptando que sus actos te molesten, recuerda que eres tú quien le ha cedido el mando de tus emociones para implantar en ti algo negativo, y sobre todo recuerda que siempre puedes controlar quien influencia tu vida y quien no, “la gente hace cosas, y tú decides si te afectan o no”.

Autor: Sunky



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