No hay distancias suficientemente grandes para dejar de ser amigas.

Conforme crecemos, nos vamos sembrando en la mente una falsa idea de la amistad, pues siempre creemos que los amigos son los que se ven a diario en el salón de clases, y al llegar a casa se llaman para hacer la tarea en conferencia, y a fin de curso todos lloran llenos de melancolía pues las clases terminaron y no volverán a verse nunca. Yo aprendí que no es así.

friends

Desde el preescolar compartía clases con ella que desde siempre la denominé mi mejor amiga, cuando cambiábamos de escuela no me daba miedo pues vivíamos cerca y sabía que compartiríamos la misma escuela, y así fue hasta la secundaria.

Cuando entramos a la preparatoria, cada una eligió una diferente, fue ahí donde pensé que todo terminaría, pero para nuestra sorpresa, no terminó, apenas comenzaba, no desaprovechábamos oportunidad para vernos, hablar y ponernos al tanto de cómo iban las cosas. Y cuando el amor se hizo presente en nuestras vidas, lejos de que nos haya separado nos unió más, las citas dobles eran muy divertidas, y en cada desilusión, estaba el hombro de la otra para levantarnos mutuamente. Indudablemente nos sentíamos amigas para toda la vida, hasta nos hacía gracia, imaginar nuestra decrepita vejez.

Pero un nuevo conflicto con el que ninguna de las dos contábamos se hizo presente, tuve que irme lejos, muy lejos, del otro lado del continente, fue aquí en donde pensamos que la amistad para siempre se acababa.

amigas

Pero de nuevo, ahí estaba una para la otra, a pesar de no hablar seguido, y mucho menos vernos en nuestros cumpleaños como era tradición, sabemos que siempre podemos contar una con la otra, una llamada, una conferencia virtual, lo que sea, es suficiente para ponernos al día y decirnos cuanto nos queremos.

La distancia no termina con las amistades, solo las fortalece, por muchos kilómetros que nos separen nuestros corazones siguen estando juntos, nos siguen causando risa las mismas boberías, y sabemos que somos tan amigas como cuando estábamos en el preescolar.

Gracias amiga por no dejar que nos venza la distancia, por evadir el olvido, y hacer nuestra a mistad cada día más fuerte.



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