¿Alguna vez te han dicho: “No eres tú, soy yo” para dar termino a una relación? Porque es una frase tan común, que podría decir que a la mayoría… alguna vez, sí. Pero muy pocas veces la reflexionamos a fondo, más bien nos quedamos con la idea de que la relación llego a su fin porque la otra persona es quien ha fallado. Pero, si la analizas y la ves con más calma llegarías a la conclusión de que esto es una total mentira.

Veamos la razón: Si se supone que tú eres la parte buena de la relación, es decir, eres inteligente, maravillosa(o), buena(o), fiel, comprensiva(o), entonces ¿por qué decide terminar? Seguramente te dará sus razones diciéndote que, precisamente  por tener todas esas virtudes,  “no te merece”, “no está a tu altura” o “no te quiere hacer daño” y que a pesar de haberse esforzado no ha logrado ser alguien que valga la pena para ti.

 

Pero si lo piensas detenidamente, ¡la causa sí eres tú! Porqué quién te dejaría ir simplemente por tener esos atributos. Al menos, yo creo que nadie. Simplemente se está escudando para no decirte claramente   “terminamos porque tú no eres para mí lo que yo espero, porque ya no me atraes como antes, porque me aburres, porque me  fastidias, porque ya no me resultas tan interesante, porque… simplemente el amor se acabó”. Es decir, las causas pueden ser muchas y lo cierto aquí es, que los incluyen a los dos, sin que uno tenga mayor culpa que el otro.

Lamentablemente quien utiliza esta frase para dar por terminada una relación se está yendo por el lado más fácil y práctico, por miedo y cobardía. Las típicas frases de que quiere un tiempo, que están muy agobiados, que lo presionas mucho, el famosísimo “no ere tú, soy yo”  y todo este tipo de PRETEXTOS (porque eso son, pretextos,… acéptalo) que te dicen, es sólo porque no tienen el valor de decirte: “NO QUIERO ESTAR CONTIGO”, ya sea porque iniciaron o iniciarán una relación con otra pareja, pero te quieren tener en la banca por si no les funciona, pues ahí está el premio de consolación (ósea, tú).

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Al argumentar que está terminando contigo porque no está seguro (a) de estar dando el cien, lo libera de problemas, ya que logra que tú te sientas libre de culpa, son nada más qué decir; así evita platicarlo, llegar a discusiones, entrar en razón y quizá hasta volver (que obviamente, no es lo que quiere, a menos de que no le funcione la otra relación si ese es el motivo).

Conociendo esto, entonces te preguntarás ¿Qué es lo que debo hacer entonces? Pues no soy nadie para decirte lo que tienes qué hacer, pero como consejo simplemente te diría que prendas el motor del amor propio (dignidad) y te alejes lo más rápido que puedas lejos de esa persona. Sí, quizá dirás que le amas y si te vas le podrías perder para siempre, o buscarás la forma de decirle de muchas formas que le amas como es y que no te importan los motivos que te dio, o peor aún, iras detrás de esa persona a rogarle que no se vaya, que analice bien las cosas porque quizá sólo está confundido y que con tu amor podrías quitarle la confusión. Lo cual sería un gravísimo error.

Entiende algo, aunque suene duro, cuando tu pareja te deja es porque no te quiere a su lado y no tienes que demostrarle amor ni nada de eso, porque durante el tiempo que duró la relación te cansaste de demostrárselo. Y no tengas miedo de que esa persona te olvide, si te dejó es porque ya analizó esa parte, NO TE ENGAÑES.

Evita cualquier tipo de contacto con tu ex, pero lo más importante es, que en lugar de luchar por esa persona o para ella, hagas lo contrario, lucha por ti, por tu amor propio para recuperar todo lo que has perdido por estar al pendiente de ella. Vete al espejo y analízate, admírate, pregúntate dónde o en qué momento te perdiste. Eres una persona muy valiosa y por lo tanto, tienes que buscar a esa persona dentro de ti.

Cuando nos terminan con una frase así nos dejan sin palabras, porque el otro desde un principio se echó la culpa; sentimos decepción y dolor, pero una vez que ponemos las cosas en su sitio y asumimos que, efectivamente sí tuvimos que ver en esa ruptura,  es una buena señal para comenzar a dejarlo en el pasado, curar poco a poco las heridas y avanzar.

Así que la próxima vez que te digan: ¡No eres tú, soy yo! Simplemente contéstale: ¡Sí, tienes razón, no soy yo, eres tú!… quien realmente no vale la pena es esta relación. Y mándalo(a) a volar.

 

Autor: Karla Galleta



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