Fijé la hora de tu partida, en el momento en que no me importó el lugar que tenías en mi corazón, dejé que él se colara por mi cabeza como ese pretexto que usamos siempre para definir nuestra venganza, dejé que él fuera el personaje que yo utilizara para ser la excusa de mi venganza.

No sé porque esto llega a sorprenderme estas cosas son tan frecuentes, no sé porque me deje ver sorprendida cuando te diste cuenta que las cosas ya no eran igual y no me queda llorar, busqué que te fueras, casi lo pedí a gritos.

No me queda lamentarme ya, sólo me resta irme hasta donde pueda sola en un vuelo que me lleve lejos de mi acción.

Sí, lo sé, jugamos a ser un par de personas que se quieren tú no estas exento de culpas, las marcas de esos días en los que te volvías un doble cara fueron las que me orillaron a pensar que la venganza era lo mejor, me duele, no debí caer en tu juego, me molesta mucho haberme convertido en la misma clase de persona que tú. Amanecí condenándome a ser un ser sin rastro de humanidad, egoísta y con ganas de joder vidas.

Me sorprendí al verme en los brazos de otro hombre, alguien que no amo, alguien a quien ni siquiera me ha hecho sentir mariposas en le estomago tan sólo por verle, fui tan tonta como pude ser y me vi igual que tú; exactamente igual que tú. Te dolió sentir el peso de tus acciones, pensé que se sentiría bien pero ya vi que se siente muy mal, verme convertida ne la misma bestia que fuiste tú.

21-cold-hard-truths-every-teen-girl-needs-to-hear

Nunca llegaré a sentirme bien por lo que hice, pero me conforta recordarte llorando y sufriendo, porque eso me deja esperar que no vuelvas a hacerlo con nadie. 



     Compartir         Compartir