Hoy me puse a hacer un repaso de mi vida y he llegado a la triste conclusión de que la he perdido por completo, he pasado la mayor parte de mi tiempo cosas que no quería, incluso escogí la carrera equivocada por darle gusto a mis padres, he dejado de hacer tantas y tantas cosas que en realidad deseaba, por no ir en contra de mis seres que amaba, pero sin darme cuenta me he traicionado toda la vida, tomando decisiones, haciendo o dejando de hacer cosas por las ideas de otras personas, para quedar bien, para agradar, y tristemente muchas veces caí en esa trampa por alguno que otro chantaje.

Desde chicos nos enseñan a buscar la aceptación de los demás, “debes ser buena niña o no te vamos a querer”, “trata de ganarte al profesor”, “ponte esta ropa y le vas a gustar”, “a él no le gusta que lo contradigan, solo síguele la corriente”, estos son algunos ejemplos de frases que escuchamos todos los días y que de manera instintiva solemos seguir, incluso nos parece normal y correcto adoptar modales, aparentar ser, vestirte de alguna forma específica para caer bien, para agradar, para que te quieran, o para enamorar.

Después de darme cuenta lo realmente poco que he hecho por mí misma, para mi bienestar, para seguir un sueño propio, o simplemente hacer algo porque yo así lo quería, las pocas veces que me he negado a hacer cosas que no me agradan, por intentar agradar, incluso de lo poco que conocía mi yo interno, pues por escuchar tantas y tantas opiniones acerca de la persona que soy o debo ser, deje de percibirme a mí misma como persona autentica, perdiendo la capacidad de comunicarme con mi voz interna, en fin me da tanta tristeza haber desperdiciado tanto tiempo y recursos en agradar a los demás, dejándome completamente de lado.

Tengo un nuevo objetivo: en lo que me resta de vida seré fiel a mí misma, a mis principios y gustos, no voy a perder más el tiempo escuchando lo que la gente espera o desea de mí, si les gusta lo que hago que bueno, si no que se vayan y que llegue gente nueva, gente que en verdad me quiera, que me acepte por lo que soy, que no juzgue mis decisiones, que me apoye con mis sueños por absurdos que sean, al mismo tiempo voy a erradicar mis juicios sobre las otras personas, voy a dejar opinar sobre lo que deberían de ser sus vidas y me dedicaré más a escuchar lo que nace de mi interior, voy a dedicarme principalmente a mí el tiempo que me queda y me voy a asegurar de ser feliz y no volverme a perder por intentar ganarme a los demás.

Autor: Sunky



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