Hay personas que dan más de lo que tienen en una relación, por eso cuando esta llega a su fin, los intereses son tan elevados que salen debiendo demasiado y como garantía dan su corazón…

A todos en alguna ocasión nos han roto el corazón, optamos por sentirnos derrotados como si el mundo se nos fuese a caer encima, es cierto que nadie se muere de amor pero dentro de nosotros sentimos como si todo se hubiese apagado, como si los colores de la vida hubiesen desaparecido y como si nada tuviese sentido.

No deseamos saber de nada y de nadie, nos encerramos en nuestra burbuja, nos hundimos en nuestra tristeza y soledad. Nos pasamos los días y las horas llorando amargamente, haciéndonos un sinfín de preguntas a las que nosotros mismos les damos respuestas y con ello nos herimos más, ¿en qué fallé? ¿Por qué me lastimó? ¿Acaso me lo merecía? ¿Habrá encontrado a alguien mejor? Y en verdad se opta por creer que nosotros hicimos algo mal cuando la realidad es que no, hay personas que no tienen huevos en el amor y desafortunadamente al menos una vez en la vida nos toparemos con alguien así ¿por qué? porque lo más fácil sería encontrar a alguien y a la primera ser feliz pero la vida definitivamente no es así, si no te caes, si no fracasas, si no fallas, si no te decepcionan, te fallan y te rompen el corazón, JAMÁS aprenderás la lección.

Y entonces nuestro mundo se pinta gris, las mariposas de nuestro estómago parecen estar enfermas, en nuestro pecho algo duele y más cuando repetimos una y otra vez aquella canción que nos trae recuerdos de vuelta. No queremos ver a nuestros amigos aun cuando estos intentan hacer lo posible por sacarnos de nuestra propia miseria, por masoquismo o que se yo, decidimos estacionarnos un tiempo allí, o es que acaso solo deseamos tocar fondo para por fin renacer de las cenizas, ese momento en el que digamos ¡ALTO, YA NO MÁS! Y entonces decidamos continuar vivir, pero vivir de verdad, con toda intensidad como dicta el manual.

Que NADIE te cuente lo que es el amor, aun cuando corres el riesgo de que te rompan el corazón, VIVIRLO VALE LA PENA.

-Stepha Salcas

Y entonces que nos hemos aventurado a vivir y sentir lo que es el amor, declarémonos VALIENTES, si, esa es la palabra que nos define mejor y cobardes son aquellos que solo juegan, los que quieren a medias por temor a que les fallen, los que solo saben recibir pero nunca dar, de esa gente lo mejor es alejarse.

Y bien, no corrimos con suerte, nos tocó alguien que no se define como valiente, entonces no le atribuyas a esa persona lo que te toca a ti: hacerte feliz. Si ya fuiste valiente para enamorarte, ahora hazlo para coser tus alas y emprender de nuevo tu vuelo, andar por otros cielos y hacerte feliz (esto es obligatorio, no opcional).

  1. Empaca tus cosas y vete de donde no encajas, de donde te han echado, de donde no te han hecho sentir amado.
  2. No te lleves recuerdos, aun cuando las cosas materiales tienen gran significado esto en nada te hará avanzar, los momentos bonitos se llevan en la mente, sólo quédate con ellos y de lo malo, ni hablar; tíralo a la basura, entiérralo y de ello no te acuerdes jamás.
  3. Lleva con calma tu duelo, ¿cuál es la prisa? Si quieres llorar hazlo, pero nunca pases más de 3 días llorando, nadie merece tus lágrimas y quien las merezca no te hará derramarlas.
  4. Comienza a hacer planes, lleva acabo aquellos proyectos que por dedicar tiempo a alguien que no lo merecía, hiciste a un lado, ¡retómalos! Y esta vez concrétalos, entre más ocupada tengas tu mente será mucho mejor.
  5. Te olvidaste del mundo incluyendo a tu familia y amigos, pasa tiempo con tus seres queridos, la vida es demasiado corta como para no disfrutar a aquellos que te aman.
  6. Dedícate tanto tiempo como te sea posible de la manera que tú quieras, consintiéndote, viajando, saliendo o como mejor te plazca, la clave es ser feliz por ti misma, ¡porque te lo mereces!
  7. Perdona y perdónate, olvídate de lo que pasó, si te lastimaron, si te fallaron, si te traicionaron ¡ya fue! Pisa el pasado y comienza a disfrutar de tu presente.
  8. No encarceles a tu corazón, el hecho de que te lo hayan roto una vez no quiere decir que siempre será así, permítete volver a sentir y vuelve a ser valiente.
  9. Abre más los ojos y menos el corazón y entrega en la misma proporción en que te ofrezcan.
  10. NUNCA le atribuyas a nadie la responsabilidad de tu felicidad, esa te corresponde única y exclusivamente a ti, cuando te sientas en la cima de la dicha y te des cuenta de que estar sola y compartir el tiempo contigo misma te ha sentado bien, entonces estas lista para volver a iniciar.

Todos merecemos un amor de verdad, un amor valiente, un amor sincero, un amor especial… nunca aceptes menos, ¡ámate tanto de tal forma que tus expectativas en el amor sean tan altas como para nunca aceptar o conformarte con un amor mediocre!

Autor: Stepha Salcas  (Diario De Una Bipolar)

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