Hoy en día la infidelidad es un concepto que sigue manteniendo cierta ambigüedad, ya que para muchos suele ocurrir cuando una persona “comprometida” entabla una relación física (besos, caricias ea intimidad) con alguien que no es su pareja.

La infidelidad sexual hace referencia a la práctica de sexo entre personas cuyo vínculo puede englobar desde un encuentro de una noche hasta una relación duradera, y regularmente, sin enamoramiento. Es sólo un acto carnal y biológico, en donde , muchas veces, sólo existe una necesidad de sentirnos deseados y atractivos y que todavía podemos lograr algo. Este tipo de engaño “podría” ser más fácil de entender, ya que para el que la comete, puede ser sólo una aventura que se consuma y muere sin modificar nada.

Pero poco se habla de la infidelidad emocional, que es aquella estridente, tremenda y dolorosa en donde se establecen vínculos que se producen a través de pensamientos, sentimientos y emociones, aunque se carezca de contacto íntimo y que sí lo puede cambiar todo.

Regularmente suelen comenzar como un simple juego entre personas que se envían mensajes de texto y de voz cada vez más cariñosos e íntimos sin el conocimiento de su pareja, y se supune infidelidad porque aunque no hay contacto físico, es un acto donde se miente y se esconde la verdad. Claro, muchos dirán o se escudarán bajo el argumento de que lo que hacen no necesariamente es incorrecto porque no hay contacto físico, ya que muchas veces las personas ni siquiera se conocen o se conocen a través de una computadora o un móvil, pero ¿Puede existir el enamoramiento sin ningún tipo de contacto íntimo? ¡Por supuesto que sí!

El simple hecho de dejar entrar en nuestra vida a un tercero que intente satisfacer nuestras necesidades emocionales da cabida a establecer una conexión especial en la que se comparten cosas que realmente te conectan con esa persona, como tu tiempo, sueños y esperanzas, pláticas profundas, emociones y algunas veces, hasta fotos íntimas. Hasta se vuelve rutina estarse comunicando a lo largo del día mediante mensajes, llamadas o redes sociales.

tumblr_m0s5oghwys1rnvgk2o1_500

Y aunque no necesariamente hay sexo, muy dentro de ti, te hace sentir culpable porque sabes que estás haciendo mal, porque aunque esa infidelidad emocional comenzó inocentemente como una amistad, poco a poco existe más cercanía, lo cual lleva a compartir temas más íntimos que sólo deberían ser reservados para la pareja con la que estás comprometida, y lo peor, de alguna forma compartes con la otra persona la insatisfacción que sientes en tu relación formal.

Este nivel de comunicación intima se da porque se llega a considerar a esta tercera persona como más comprensiva para poder compartir este tipo de información y sentimientos.

¿Qué tipo de infidelidad duele más?

Se podría pensar que la infidelidad emocional duele menos, pero la respuesta es: NO! La herida duele igual… Nada más imagina lo que sentirías si tu pareja tuvo relaciones sexuales con otra persona, o que se haya enamorado perdidamente de alguien más, que desee estar con otra persona y no contigo, que la extrañe, incluso sin haber contacto físico, porque aún así, el engaño es real porque involucra los mismos sentimientos, emociones y deseos, y hasta con la misma o más intensidad.

desc1

Aunque el daño es el mismo, lo curioso es que, a los hombres les afecta más la infidelidad sexual por cuestiones de ego y a las mujeres el emocional, ya que supone amor de por medio. No está de más decir que una infidelidad sexual puede ser tan intensa que puede también llegar a involucrar emociones y sentimientos.

Mi conclusión es, que una infidelidad, de cualquiera de las dos formas, es una traición y nada lo justifica. Sobre todo porque somos seres dotados de la facultad de la comunicación. Cómo es posible que pudiendo ser honestos y sinceros con esa persona que compartimos parte de nuestra vida, prefiramos herir su confianza, su autoestima y su amor. El respeto y la confianza deben estar siempre presentes, hasta por lealtad a nosotros mismos. La infidelidad nunca será un camino sano, pues intencional o no, siempre habrá más de una persona herida.

Aunque las historias de amor, algunas veces, no son como las deseamos o como las soñamos, no hagas lo que no te gustaría que te hicieran. Hoy puedes jugar, mañana el juguete podrías ser tú.

 

Autor: Karla Galleta



     Compartir         Compartir