Hubiera sido tan fácil hacerte caso cuando me decías que huyera da ti, que no eras lo que merezco, dijiste que eras un mounstro que no te quisiera, pero tontamente me aferre más a ti, me quedé, quise apoyarte, ayudarte a salir del bache, pensé que se esa manera me querrías como yo lo hacía contigo. Peor no fue así.

Todos me decían que te dejara, que solo me harías daño, que no sabias amar, o al menos o a mí, pero yo, no quise escuchar, me quedé ahí, junto a ti. Sin embargo pasó, te fuiste, me dejaste llorando como niño perdido en el centro comercial, me llamaste, y solo dijiste… “lo siento, te dije que no me deberías amar, no quería lastimarte adiós”… aun me retumban tus palabras, te esperé mucho tiempo, pensé que recapacitarías, que te darías cuenta que cometiste un error, no esperaba una disculpa, solo quería un abrazo, pero no lo hiciste, o al menos no a tiempo.

hug

Fueron terribles las batallas conmigo y a soledad con la que me dejaste, me derrumbaste en un santiamén, por un lado, me reprochaba por tonta, por no querer ver que tu egoísmo no te dejaba quererme, era una guerra interna conmigo misma, por no ver lo evidente, por no creer en lo que me decían, por n darme cuenta que era por mi bien, por otro lado, la melancolía y el recuerdo no dejaba de asfixiarme a diario, llegué a pensar que si respiraba era porque estabas a mi lado, que si sonreía era porque tú me dabas motivos, pero solo fue mi duelo, entendí que no, que soy feliz porque respiro y tengo gente valiosa a mi alrededor que si me sabe querer.

Cuando lo hice, cuando aprendí a valorarme, volviste, llegaste a pedirme disculpas, a rogar mi perdón, me pediste regresar, dijiste que descubriste que en realidad tu vida era mejor con la mía dentro, no niego que el verte removió todo dentro de mí, por un momento  mi seguridad cayó junto con toda mi sangre al suelo, pero al mismo tiempo, me di cuenta que no me amas, nunca lo hiciste, solo te encanta sentirme en la palma de tu mano, tu ego no te permitía sentirme fuera de ti, pero sabes, puedo estar si ti, de hecho descubrí que soy mejor cuando no estás.

hands

Me di cuenta que tenías prisionera a la esencia de la flor que me daba vida, tenias encerada aun ave que siempre debió de estar libre.

De verdad deseo que lejos de mi puedas encontrar la felicidad, que con alguien más si  valores si es que te vuelven a dar lo que yo te di.

Sin un gramo de rencor, levanto la frente, ya no queda nada de ti en mi, y ahora soy yo la que te dice adiós.



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