Siento que a pesar del tiempo que compartimos juntos, no me has logrado conocer, que mis caricias y mis besos no te saben a nada, no veo en ti la intención de llevar la relación hacia algo más serio, nunca has hablado de tus expectativas a futuro, siempre soy yo la que lleva este tipo de conversación y tu solo participas asintiendo con la cabeza, sin mostrar alguna clase de interés, o sin participar con ideas propias.

Puedo ver en retrospectiva, que nunca te has interesado en ir más allá, en escudriñar en mis pensamientos, en mis sentimientos, en mis sueños, lo que yo comparto es lo único que sabes y estoy segura que se te han de escapar muchos detalles, incluso, de lo que ya te he dicho por cuenta propia.

 

 

Al principio creí que querías ir despacio, que querías dejar que las cosas cayeran por su propio peso y ver si esta relación era estable, antes de entregarte por completo, pero me doy cuenta que no tienes el interés de nada más, no es que tomaras las cosas con cautela, es que simplemente no tienes intención de involucrarte emocionalmente, ni siquiera de manera personal.

Esta relación me llena de miedo, pues no tengo expectativas sobre ti, solo me quedan muchas preguntas que nunca quieres contestar, nuestra relación me llena de inseguridad y de una sensación de vacío emocional.

Me duele ver que ahora tratas desesperadamente de revivir esta relación, hoy que estoy por partir, es cuando muestras un poco de interés, y a punto estuve de decidir quedarme, pero pude notar que lo que hay detrás de este intento tardío de recuperar nuestra relación es tu miedo de quedarte solo, de dejar de contar con mi calor, mi compañía, mi ayuda, y me decepciona darme cuenta de lo pobre que eres emocionalmente.

Hoy es momento de darle cara a la verdad, yo fui la única que se enamoró en esta relación, mientras que yo hacía castillos en el aire, tu tenías una muñeca inflable, una amiga, ayuda y algunas veces protección, y tú no eres más culpable de lo que yo lo soy, por que tarde mucho en darme cuenta de la intención que tenías, mientras yo te amaba, tú pobremente me querías, y me querías en gran parte por los beneficios que nuestra relación te brindaba.

Eres un tempano de hielo, egoísta y arrogante, tu presencia me empobrece y me hace sentir una inmensa soledad en tu compañía. Que lastima, porque parecías ser una persona cálida y entregada, pero eso también era parte de tu fachada.

Hoy te dejo libre para que recorras el mundo, yo no puedo perder un minuto más con una persona que nunca tuvo la intención real de amar, mucha suerte, bye.

Autor: Sunky



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