Hace ya mucho tiempo desde el día en el que se supone que desaparecerías de mi vida. Ha pasado el tempo y sigues estando en el mismo lugar y causando casi los mismos efectos. No sé como decir esto, pero lo he intentado de todas las manera; he intentando alejarte para siempre de mí y no solo de manera física , sino de todas las maneras posibles porque ya no puedo seguir así, porque ya no quiero seguir así.

No sé como alejarte de mi vida para siempre y enseñarte en ese día en el que yo te diga por fin adiós, enseñarte mi fuerza y todo lo que he hecho sin ti. Quiero demostrarte de todas las maneras posibles de que no eres indispensable aquí, que ya no hay un lugar para ti hoy ni nunca. Quiero que te des cuenta que pude olvidarte y que ahora soy feliz mientras no estoy a tu lado. No sé aún el porqué no he podido alejarte de mi corazón y de mi alma si e’ambos saben que ya te has ido, si ambos saben que ya no hay  lugar para ti y lo mejor es que desaparezcas de mi vida, de mis recuerdos, de mi cuerpo y todo lo que soy.

Nunca pensé que sería tan difícil cerrar este ciclo en el que tu habitaste por tanto tiempo en mi vida y nunca pensé que un día quería sacarte d mi corazón si en su debido tiempo te ama con todo lo que tenía y lo único que quería en la vida era que tú te fueras, que tú te alejaras y que un día terminará como ahora me encuentro. Aún puedo regresar al pasado y aún te encuentras ahí, aún recuerdo tu aroma, el sonido d tu voz, cada una de tus mañas. No puedo y no sé como desaparecer de tu vid y que tus desaparezcas de mi vida. Ya no estoy dispuesta a seguir aquí pretendiendo que ya no siento nada, pretendiendo hacia los demás que ya no sigues en mi corazón porque te has ido, porque fui lo suficientemente fuerte para poder  sacarte sin ningún problema. Intento siempre colocar en mí una cara que no es capaz d reflejar lo que siento por dentro, para que todos los demás no puedan ver en mí todo el dolor que estás causando, en todas esas sensaciones de desesperación y llanto que paso en cada una de las noches.

Nadie puede ver el dolor que dejaste en mí, nadie puede verlo porque yo no lo he permitido, porque yo sabía que lo mejor era de que nadie se pudiera enterar de lo mal que había quedado después de tu partida. Antes de terminar lo único que puedo decirte, lo nuncio que puedo confesarte es que sigues aquí destrozando el alma por si es lo que necesitas escuchar para levantar tu ego y sentirte como un triunfador. Ya no más, solo puedo decir eso, ya no más porque lo mejor es siempre seguir hacia adelante y dejar as cosas negativas hasta el final.



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