Me gustaría decirte que estoy sufriendo como tu desde que nos separamos, me gustaría solo por el hecho de ser solidaria con tus sentimientos, pero si te dijera eso podría avivar la esperanza en ti de poder volver, y además te estaría mintiendo, de hecho, si de algo me arrepiento con respecto al hecho de haberte dicho adiós, solo es no haberlo hecho antes, y creo que con el tiempo entenderás por que digo esto.

He tenido pocas experiencias en el amor al igual que tú, pero tuve una vez la fortuna de encontrar algo parecido al amor real, y el amor en verdad se siente muy diferente a lo que nosotros teníamos juntos, lo nuestro era más como un contrato de convivencia, como costumbre, había cariño no lo niego, pero eso no era amor, quizás hubo pasión, pero eso no era amor, quizás hubo sinceridad entre nosotros, pero eso no era amor, el amor es algo mucho más grande que la unión de aquellas cosas que teníamos, y estuve a la espera de verlo nacer, pero terminé comprendiendo que eso no pasaría y por eso me fui.

Esa sinceridad que teníamos me obliga a responderte a tu pregunta “¿Por qué te fuiste?” de la manera en que lo estoy haciendo, no quiero que te inventes historias y que imagines algo que no fue, no cometiste un error como tal que me hiciera tomar esta decisión, tampoco me enamore de nadie más, ni te mentí cuando te decía me que gustabas y que quería que nos conociéramos mejor, pero es que fue precisamente de ese conocimiento mutuo que entendí que no podíamos trascender más allá de la relación que ya teníamos.

Y aunque nunca me maltrataste, me sentía un poco acosada por ti, había veces que no quería hacer el amor contigo, porque no me sentía bien o porque simplemente no me daban ganas, y me chantajeabas hasta que terminaba accediendo, yo veía como tú lo disfrutabas y te corrías, pero no podía creer que tú no te dieras cuenta de que eras el único que lo hacía, yo no la pasaba bien, tampoco me sentía mal, pero definitivamente no me sentía amada, ni comprendida.

Estar a tu lado se convirtió en una especie de cárcel para mí, no te dejaba porque no había una razón de fuerza para hacerlo, al menos eso me decía, pero el hecho de que no exista el amor mutuo es una razón bastante fuerte, no tengo porque estar con nadie solo por no estar sola, me fui de ti por eso, y la verdad este adiós no me trajo tristeza ni dolor, este adiós me supo a libertad.

Autor: Sunky



     Compartir         Compartir