El tiempo ya ha pasado, las cosas que han sucedido han sido muy dolorosas y extrañamente tu te ves como si nada, te ves muy feliz, la tristeza no invade tu ser. Cuando te veo, te noto muy sereno.

A veces siento envidia, a veces cuando te veo así me siento molesta y entonces comienzan los cuestionamientos, y me pregunto hasta cuando dolerá la herida, hasta cuando sangrará. Yo no veo cuando llegará el fin de la paciencia, no logro ver el limite de la paciencia que te tengo.

Tantas veces que te dije que ya no me dieras excusas, los hombres que no se hacen responsables de sus acciones, son hombres cobardes, no te hagas el valiente por sufrir en silencio, te pregunto ¿Hasta cuándo las equivocaciones tendrán excusas?

Deja de temer a la responsabilidad, ya es tiempo que asumas lo que te toca, después de todo no te pido nada más, sólo pido que te hagas cargo de tus actos, ni siquiera te pido ayuda o disculpas por los míos.

Tantas preguntas y ninguna respuesta, yo no veo justicia en nada de eso. No necesito tus lágrimas en mis manos. Para lograr tener un regreso entre nosotros, ya no hay más remedio, ya no hay más oportunidades. Porque no es la primera vez que te vas y pides regreso, hoy no hay un “otra vez” ¿Porqué no regresaste cuando yo te lo pedía?

Cuando yo te necesitaba, tú nunca estabas y ahora que pides más oportunidades, tengo que convencerme que no hay más respuestas para ti.

5116ee6b-6e82-413f-ac9c-bafac5b328b3

Lo que más me interesa hoy, es dejar de fingir que no son lágrimas las que salen de mis ojos, lo que me interesa ahora es que se sequen mis lágrimas.

Tú, quien me ha hecho llorar y sufrir, no creas que volveré a pasar por eso sólo por ti. Y no importa si mis lágrimas fueron mares o fueron ríos, las conté, porque verás que llorarás las mismas.



     Compartir         Compartir