Por mucho tiempo soñé en el día en que tú y yo permaneciéramos eternamente juntos, en ese día en el que podríamos compartir nuestro tiempo y todas las caricias posibles sin ninguna restricción porque nos perteneceríamos el uno al otro. No quiero seguir estando lejos de ti.

Cada día mi mente comienza a recordarme lo feliz que era a tu lado y recordarme toda esa vida que construí dentro de mis sueños junto a ti y el día en que te marchaste solo las piezas quedaron dentro de mi corazón. Es difícil voltear a mi alrededor y darme cuanta que ya no estás aquí, que ya no estás a mi lado y que todas las cosas que un día soñé a tu lado jamás podré recuperarlas, jamás podré volver a tener la oportunidad de construir esa vida que tanto soñé contigo. Quiero tenerla, a pesar de todo el tiempo que ha pasado y a pesar de que me dejaste en claro que no podrás estar a mi lado más quiero seguir a tu lado, quiero seguir luchando por ti y luchando por lo que un día tuvimos juntos. Te amo y quisiera pensar que tú también has pensado en esa vida que estuvimos a punto de construir juntos pero que el destino no lo permitió.

Me duele cada vez que pienso en ese futuro que pudimos tener juntos, en ese futuro que pudimos mantener y pudimos construir ambos con amor y comprensión. Me duele cada vez que me pongo a pensar en todas las cosas que pasmos juntos, en todos esos momentos que nos hacían sentir amados, que nos hacían sentir que solo tú y yo nos merecíamos y que nadie tenía el derecho de entrar a ese mundo que era solo nuestro. Me duele y me sigue doliendo pero sé que ya no hay nada que hacer, que ya no hay nada  que yo pueda hacer porque las cosas que fueron y ya no hay marcha atrás porque tú te fuiste junto con todas ellas.

Aún me preocupa el futuro, de hecho me preocupa aún más porque ahora se ha vuelto incierto, porque ahora he quedado sola y debo seguir con mi camino sin nadie que me ayude a construir cada uno de los escalones que me llevarán a crecer y a ese futuro que siempre soñé a tu lado. Ya no puedo seguir a tu lado porque ninguno de lo dos seriamos felices. Ahora pienso en todas esas veces que pensé que eras el amor de mi vida, que pensé que eras la persona indicada para mí y que nunca lograría encontrar a una persona que se igualara a ti. Y por todo eso cerré mi mente y no deje entrar a nadie más en mi corazón y mi mente. Te has ido y es el momento de aceptarlo.

Espero que hayas pensado alguna vez en mí y que en algún momento haya llegado a ti la melancolía al darte cuenta que se acabo todo entre nosotros dos y que hayas sentido tristeza por haberme perdido a mí y a ese mundo que nos prometimos.



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