Desde que te conocí y empezamos este viaje juntos, cada día aprendo a amarte de una manera distinta, contigo puedo ser yo sin temor de lo que puedas llegar a pensar, eres la persona que más me conoce, la que con cada detalle hace más fuerte nuestra relación. Debo admitir que me siento afortunada por tenerte, cada día a tu lado es una nueva y fascinante experiencia.

Estoy segura que sin ti no sería la misma persona, me enseñaste no solo a amarte tal y como eres, me enseñaste a amarme y que alguien puede amarme tal y como soy, me quitaste las caretas, los miedos, las dudas y las barreras. Gracias eternas por ser y por siempre, siempre estar, gracias por hacerme reír cuando estoy triste, por hacer que mi mundo sonría aun estando gris. Haces que mis días sean más felices.

Gracias por no decirme siempre SÍ, por no darme por mi lado solo por no discutir, amo debatir contigo, amo exponer mis ideas y que sin juzgarlas me hagas ver cuando me equivoco, y que aplaudas y festejes conmigo mis aciertos. Eres la sensatez que le faltaba a mis días.

Eres el mejor compañero de locuras que pude encontrar, eres con quien quiero compartir cada fin de semana envueltos bajo las sábanas sin nada por hacer, eres lo primeo que quiero ver cuando despierto y que seas el que acaricia mi cabello mientras me duermo.

Agradezco infinitamente el empeño que pones por verme bien, te preocupas por si ya comí, me encanta que me preguntes como fue mi día sin ti, me encanta contestarte que estuvo bien pero que tenerte abrazado lo hace mejorar aún más, amo decirte que te extrañé y que me digas que tú no porque siempre estuve en tu mente.

Gracias por permitirme estar orgullosa de tus logros, por involucrarme en tu vida, por hacerme parte de ti, gracias por ser parte de mis días y aferrarte a mi vida.

Gracias por enseñarme a cocinar, por alentarme a brincar. Desde que te vi me robaste el corazón y sigues robándome el aliento con cada beso. Agradezco que ahora comparto tu cama y tus sueños.

Gracias por ser mi sombra, el pilar que me sostiene y el brazo que me levanta siempre que me caigo. 

Gracias por ser y siempre, siempre estar.

Idea original: Andrea Anaya Moya



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