Aunque tus hermosos ojos no se iluminaban como los míos cuando nos mirábamos, un día sentí que en el fondo me querías. No sé si sea por el gran cariño que sentí, que me hacía ver cosas inexistentes, analizaba cada gesto, cada palabra por insignificante que era, sé que suena a mendigar amor pero en esa época lo hacía porque pensaba que me amabas.
Sé que soy alguien que raya con los estereotipos que a ti tanto te gustan. Gracias infinitas por llegar a mi vida en el momento justo. Perdóname por haberme ilusionado contigo, perdón por haber querido ser una de las personas más importantes en tu vida.

Me perdono por haber sido una ingenua que podía caer fácilmente en tus redes, hoy tengo el consuelo de no haberte dado todo de mí. Aunque te llevaste un gran trozo de mi ser. Me perdono por fijarme en un hombre como tú, sé que no tengo para ti la misma importancia de otras. Hoy sé que no te arriesgarías por mí como yo si lo haría por ti. Sé que valgo más de lo que tú mereces. Después de ti me amo más, yo importo más que cualquier otra persona.
Soy un alma, una esencia que no aparece dos veces en la misma tierra, ni en la misma época. Me hubiera gustado ser esa criatura que te inspirara a vivir una nueva aventura cada día.
Sé que las palabras y los gestos no bastan, sé que deseas que yo encuentre alguien mejor que tú, al solo desear esto para mi me demuestras que me tienes aunque sea una pizca de cariño. Fuiste alguien importante para mí, gracias por enseñarme un poco más a vivir, por ayudarme a descubrir cuan fuerte soy.

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Ojala que en un futuro te pueda ver de nuevo, te deseo lo mejor de la vida, que a donde vayas estés bien, que encuentres a una persona a la que en realidad puedas amar. Alguien por la que te desvivas, que puedas entregarte plenamente a ella. Te quiero ver feliz y realizado. Ese es mi verdadero deseo, aquello que sueño para ti.
Por último sólo te puedo decir gracias infinitas.

Por: Por: Ángel de luce.



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