Te conocí en un momento muy miserable de mi vida, en el que cuando llegaste pensé que me ibas a salvar y a sacar de todo esto. En ese momento se me olvido todo, en el momento que me empezaste a hablar mi cabeza empezó a imaginar tantas cosas, cosas que imagine que en algún momento sucederían, me decían una tras otra vez que no me ilusione que los hombres son muy volubles y cambian mucho de opinión, nada de eso entro en mí, yo solamente quería verte, hablarte y que me conozcas y conocerte.

Poco a poco me fui dando cuenta que me escribías cuando querías y eso se me hacía muy extraño, no entendía lo que pasaba ya que nunca había pasado por esto, pensé que lo hacías para que me interese más en ti y yo seguí insistiendo, hay veces me contestabas y con eso me sentía especial, pensaba que en algún momento me ibas a valorar y querrías estar conmigo en todo momento, me ilusionabas y me tirabas y así sucesivamente, ya no les contaba a la gente de ti, ni porque quería ir a esos lugares, a esos que tu frecuentabas porque ya estaban hartos de verme caer tantas veces, y cada vez yo te justificaba diciendo una excusa diferente.

Te ibas y volvías, mi mundo se derrumbaba cuando te ibas y en el momento que regresabas me devolvías la vida y las ganas de vivir, me sentía tan tonta y tan dependiente de ti.

Después de 6 meses, hoy que ya paso todo lo que tenía que pasar, me doy cuenta de que me levantabas para volverme a tirar en seco, que contigo no existen los compromisos y que solo me buscabas cuando estabas aburrido.

Me di cuenta de que mi felicidad solamente depende de mí, nunca dependió de ti ni dependerá de nadie más, que el destino tiene planeado todo, y que contigo me lo enseño tanto para aplicarlo en mi próximo amor o en mis próximas ilusiones ya que sé que muchas veces caeré, pero yo sola aprenderé a levantarme como me levante contigo.

Me di cuenta de que yo no me merezco eso, no me merezco estar entregada al cien por ciento con alguien que no se sabe entregar, y creo que tú tampoco te mereces estar con alguien como yo, cuando no quieres ni aprender a querer a alguien más que a ti mismo.

Hoy te doy las gracias ya que en lo que cabe me diste en su momento felicidad, me enseñaste muchas cosas como ser más dura y ser menos ingenua ya que no todos me van a querer como yo lo espero.

También te deseo que encuentres lo que es que buscas si es que existe, que te aclares la mente y vivas muy feliz con lo que quieres. Gracias por ser mi primera ilusión.

Por: SophDol



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