Soy una adolecente normal, con muchos sueños, cambios de humor, muchos amigos y familia, soy como todas, solo tengo algo distinto, tengo un hermoso bebe que es el viento a favor de mis alas que muchos intentaron romper.

Me convertí en madre antes de terminar la preparatoria, en 9 meses mi vida cambio por completo. Antes de tenerlo en mi vientre, mi idea de la maternidad era justo al terminar mi carrera, no la preparatoria, yo quería tener mi pareja y juntos criar al fruto de nuestro amor, pero las cosas cambian, y no siempre son como lo quisieras.

baby

De un momento a otro, todo fue distinto, yo, embarazada, con una moral un poco rota por el montón de etiquetas que tuve que romper, mi familia también un poco desconcertada pues no eran el futuro que querían para mí, familiares y “no tan amigos” trataron de hacerme ver que mi vida había acabado, sin embargo con el tiempo demostré que se equivocaron, que mi vida apenas comienza.

Cierto es que dejé los desvelos escolares, por las noches sin dormir a lado de un pequeñito enfermo, que deje las parrandas y llegadas a casa de madrugada, por el cambio de pañales a altas horas de la noche, y eso en lugar de entorpecer mi crecimiento solo lo adelantó, me hizo madurar y valorar más a mis padres, pues ellos aprendieron a ser padres hasta que tuvieron su primer bebé.

Mis padres fueron pieza clave en mi desarrollo, en ese gran paso que di al convertirme en madre siendo tan joven, pues aunque no me dieron nunca la espalda, tampoco me hicieron el camino fácil, me enseñaron que si fui lo suficientemente valiente y madura para traer a un pequeño al mundo, también lo sería con todo lo que conlleva el criarlo, educarlo, cuidarlo y hacerlo una persona de bien como ellos lo hicieron conmigo.

Muchos aún me ven con cara de pena, pues no comprenden como una “bebé, tuvo a otro bebé”, solo puedo decir que peor para ellos, pues yo soy completamente feliz con ese pequeño que me impulsa cada día a hacer hasta lo imposible por sacarlo adelante, que cada que le enseño el mundo el me da una lección diferente de vida.

beba

No importa cuales hayan sido las circunstancias de él porque eres mamá, por muy joven que seas siempre tendrás en ese bebé la garra para demostrar al mundo que con, sin y a pesar puedes darle buena vida a esa criatura, solo necesitas un pequeño empujón que te enseñé que en esta vida todo es posible, de ti depende si tu vida deja de girar, o si le das vuelta con más fuerza.

 



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