Al final de cuentas decidimos no arriesgarnos y todo por pensar que no era el momento adecuado pero ¿acaso para vivir el amor existe un momento exacto?

Hoy lo pienso y aun me lamento, desearía regresar el tiempo atrás para haberte conocido en otro momento, en otra situación, otras circunstancias o tal vez en otra vida. Quisiera regresar y estacionarnos justo en el momento en que ambos deseáramos amar y entregarnos totalmente, momento en que tu libertad no fuese lo mejor para ti, momento en que nuestras alas desearan reposar para así juntos poder estar. Pero, quien sabe, quizás la vida nos encuentre en otro momento y nos permita vivir esta historia de amor que por cobardía tal vez sólo tuya no se dio.

Sé que todo pasa por una razón pero ¿por qué no se pudo dar lo nuestro? Desearía saberlo precisamente en este momento y así por fin sentir paz en mi corazón. Confío en que pronto todo se acomodará en su lugar, en el verdadero, aun cuando por el momento no has podido quedarte en el mismo sitio que yo por alguna u otra razón que apenas tú sabes si es verdad. Me duele pensar que tal vez al final solo no me has querido lastimar porque nunca te nació quererme como te estoy queriendo yo. Sin embargo, me quedo con la satisfacción de que al menos lo intenté, intenté empaparte de lo que yo sentía, intenté hacerte diferentes los días y la vida, intenté ser aquello que tú querías, claro, sin perder mi esencia, pero lo intenté. Y sabes, valió la pena intentarlo.

Pase lo que pase de tiempo, sé que habré de recordarte, si, lo haré con cariño, agradecimiento por todo lo que me enseñaste y me hiciste vivir y quizás todavía con amor, ese amor del bueno, del puro y sincero, de ese que por ti siento yo. Que no te quede duda de que jamás he de sentir odio o rencor por ti, aunque no fue nuestro momento, dicen que si algo te hizo feliz entonces valió la pena y verdaderamente ha sido así. Para mí no eres un error, quizás una lección si, si me la merecía o no, el tiempo me lo dirá pero por hoy, quiero recordarte y sonreír, recordarte bonito como espero que tú me recuerdes a mí. Yo me quedo con la tranquilidad de haberte querido con todo mi corazón y de haber hecho todo lo que hice, por amor.

Ahora no puedo más que lamentarme no ser yo a quien le habrá de tocar tu mejor versión y es que sé que estás destinado a ser un hombre maravilloso. Lamento ser la mujer correcta para el hombre equivocado. Y lamento también, que no me hubieses llegado a querer, no lo suficiente, no lo demasiado como para intentarlo a mi lado y todo porque según tú, no era el momento indicado. Lamento también, haber sido el conducto para que obtuvieras más ¨experiencia¨, que definieras que el amor se hacía con el cuerpo y no con el alma. Esa ¨amiga¨ a la cual decías ser perfecta pero no lo suficiente para llenar tus expectativas y que te arriesgaras a mi lado.

No se necesita ser un experto para darse cuenta de que aun eres un niño, un niño con el que quería crecer y quedarme, aprender a su lado y descubrir todo lo maravilloso que puede llegar a ser el amor, sin embargo, no me fue posible, y es que hubo acciones tuyas que me pidieron casi a gritos que te dejara ir, que necesitabas vivir, crecer, pero sin que yo estuviera presente en ese proceso y entonces sin más, te dejé ir y es que a veces el amor también se demuestra así… dejando en libertad.

 

Y ahora no me queda más por decir o tal vez si pero ¿Qué caso tiene decirle palabras de más a alguien que no quiere escuchar? A alguien que por miedo, cobardía o simplemente porque no le nació, ni siquiera me intentó amar. Ahora no sé qué sigue después, tal vez levantarme, reconstruirme y abrir mis alas otra vez, volar a un sitio lejos de ti, intentar nuevamente ser feliz y cuando aparezca un nuevo amor, no pensar si es el momento o no, simplemente vivirlo y ya.

Y es que no quiero volver a ser la mujer perfecta para el amorequivocado…

Autor: Stepha Salcas (Diario De Una Bipolar)

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