El amor es el sentimiento más irreverente, irracional, terco y aferrado de todos, no respeta algún orden lógico de la vida, se presenta en la persona y a la hora que le da la gana. El amor no tiene un tiempo específico, de repente todo fluye naturalmente, sin darte cuenta terminas enamorada justo cuando dijiste no lo volverías hacer, de la persona que menos te imaginabas. Pero a veces cuando el amor te choca de frente y a 100 kilómetros por hora, resulta que no hizo lo mismo con la otra persona.

love

Quizá si te hubiera conocido en otro momento, en otra vida, en otro espacio, las cosas hubieran resultado diferente, tal vez si nos hubiéramos dado el tiempo necesario, hubiera sido el mismo tiempo el que no nos dejara permanecer separados. Pero de qué sirve plantearme esas posibilidades ahora, ahora que ya todo está roto, ahora que ya no hay nada del amor que hubo una vez, eso si es que lo tuvimos alguna vez.

Ojala el amor haya pegado parejo, ojala cuando te conocí hayas estado preparado para enamorarte de mí, es cierto que muchas veces te dije que yo era la que no estaba lista, como dije, el amor se presenta cuando menos te lo esperas, y pensé que estar contigo en ese momento no era lo indicado pero aun así lo intenté, y lo hice con todas mis fuerzas, luche con mis demonios internos para que tu no tuvieras que conocerlos, resané mi alma rota para que no tuvieras tú que levantar los pedazos. Con miedos pero sin reservas me enamoré de ti, pero así de repente me di cuenta que yo sola estaba jalando la carreta deberíamos echar a andar los dos.

Pretextos y excusas fueron los que me hicieron ver que no íbamos a bordo del mismo barco, pero por más que se fuercen las cosas para estar en donde queremos que estén, es el destino y la vida misma la que se empeña de poner todo en su lugar tarde o temprano.

Es cierto que en este momento soy un nudo de ideas, de pensamientos y de sentimientos, sin embargo, sé que en el momento en que menos me lo espere voy a obtener todas las respuestas que requiero.
No sé qué fue lo que nos falló, no sé qué me faltó darte para que me amaras, no sé porque sigo culpándome de que tú fuiste el que no sabe lo que quiere.

adios

No puedo negar que fuiste una de las mejores experiencias de mi vida, no siempre fueron lágrimas como lo son ahora. Lo cierto es que me enseñaste a ser una mejor persona, fue por ti que aprendí a dar todo sin esperar nada a cambio, fue por ti con quien me di cuenta lo que de verdad soy puedo dar.

La historia de nuestras vidas se sigue escribiendo, pero desde libros distintos, fuste un bello capítulo en mi vida pero ahora ya seré la mujer correcta que escribe a besos historias en el libro del hombre equivocado.

Idea Original: Stepha Salcas



     Compartir         Compartir