Es muy triste seguir dándome cuenta de la frialdad de tu persona, en algún momento llegué a pensar que había logrado algo diferente en ti, que de alguna manera te saqué de tu cubo de hielo y pudiste ser cálido e incluso demostrarme ternura, qué ilusa estaba siendo.

Me dueles en el alma como no tienes una idea, pero ya estoy muy cansada de ser la tonta en esto, la que aún guarda algo de esperanza estúpida en su corazón.

Quisiera mirarte y decirte: ya no te quieroya no me duelesya no me importas; pero cuando de verdad quieres a alguien, no dejas de quererlo de la noche a la mañana.

No espero despertar un día y ya no sentir nada por ti, pero sí encontrarte, mirarte  y ya no reconocerme en tu mirada, no querer abrazarte, besarte o desearte en mis días con todas mis fuerzas. Sé que ese momento va a llegar, porque ya me he dado cuenta que el quererte no me sirve para nada y lo que no sirve tarde o temprano acaba desapareciendo.

Desconozco cuando comenzaste a dejar de quererme, pero me hubiera gustado saberlo, para así también empezar a dejar de quererte, hubiera sido lo más justo y sincero: dejarnos de querer al mismo tiempo.

Porque mientras tú dejabas de quererme, yo lentamente, pero con paso firme me enamoraba de ticomo una idiota.

Desgraciadamente hasta tu partida me di cuenta de que en tu vida no había lugar para una persona como yo, nunca lo hubo, mi manera de querer era demasiado en todos los aspectos para ti, no podías con ello y mucho menos tenías la intención de quererme de lleno.

“Sí te quise mucho, en su momento” Me dijiste alguna vez y la verdad no sé, cuando se terminó “en su momento”.

No siempre seré la tonta que te escribe esto. Pero aunque pasé el tiempo, mi forma de querer y ser poco cambiará, me siento orgullosa de querer como lo hago, lo prefiero mil veces a dar amor en migajas.

Espero que algún día puedas comprender y valorar, aunque sea muy poco, la forma en que te amé, porque de verdad llegué a amarte y te des cuenta que amarte no era cosa fácil, sin embargo, yo lo hacía, de una manera que sólo yo sé.

Me gustaría desearte cosas buenas, pero no me nace el desearte nada, ni bueno ni malo.

Por fin estoy lista para dejar ir lo nuestro.

“Poder decir adiós es crecer” Gustavo Cerati.

 

Publicado por  Cladny



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