Al principio pensamos desesperadamente en volver a todo lo bueno que una vez tuvimos: lloramos, gritamos, estamos de mal humor, después empezamos a ver el lado bueno porque, aunque cuesta, sabemos que nuestra capacidad de recomponernos está presente en algún lado, finalmente, nos damos cuenta de que el terminar no es lo peor que puede pasarnos, aunque estemos muy lastimados, debemos tener fe en que la vida es algo más que meras relaciones; nuestra vida es algo muy importante y no es tan larga como para estar mal gastándola por alguien que no nos valoró.

Hace semanas encontré esta nota que escribí el año pasado un tiempo de rompimiento y quisiera compartirla con ustedes, para que sepan que no son las únicas personas que pasan por estos “pozos” de la vida:

“Si, es verdad que ya pasó mucho tiempo desde que no estamos juntos, también es verdad que ya no te pienso como antes y que estoy rehaciendo mi vida, “Rehacer” es la palabra que encaja, porque si bien ya tenía una vida antes de ti, hubo una ruptura desde que me dejaste y ya nunca voy a volver a ser la misma.

Si, ya no lloro cuando recuerdo todo lo que me prometiste, todo lo que vivimos y todo lo que me arrebataste, tampoco le hablo a mis amigas de ti, ni sueño contigo por las noches.

Pero tengo sentimientos encontrados cuando, inevitablemente, tengo pasar por tu puerta para ir al trabajo o cuando paso por el lugar donde nos dimos nuestro primer beso, no puedo controlar ese pedacito de mí que te extraña, esa parte de mí que quisiera que no existiera, y me pregunto: ¿Pensarás en mí, como yo en ti? ¿Estarás con otra mujer? Y si estás con otra… ¿Será mejor que yo?

Luego recuerdo porque ya no estamos juntos: las peleas sin sentido, las lágrimas, las inseguridades, los silencios, la falta de compatibilidad, y aunque me siento sola, estoy mejor así y, en un futuro, voy a estar mejor aún.

No voy a renunciar al amor solo porque un hombre me lastimó, va a llegar un día en el que conozca a alguien hecho a mi medida, que me entienda y me sepa amar como corresponde y esto es lo que me motiva no a olvidarte (porque alguna vez supiste hacerme feliz y de eso no me arrepiento), sino a superarte”.

Por: Carolina



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