No puedo encontrar el momento en el que tú y yo nos alejamos de esta manera. No puedo encontrar el momento exacto en el que nuestra relación se fue desgastando, el momento en que dejamos de sentir amor el uno por el otro. Ya no siento amor, ya no siento esas mariposas que en un principio revoloteaban en mi estomago. Ya no siento esas ansias cuando no te veo, ya no te extraño. No recuerdo cuando fue la última vez que sentí nervios al verte, ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que un te amo saliera del corazón.

Yo sé que tu sientes lo mismo. Ya no puedo ver ese brillo en tus ojos cuando me miras, ya no veo que sonrías cada vez que me ves, ya no me buscas. Ya dejamos de mandarnos ese mensaje por las mañanas para recordarnos que estábamos ahí, para recordar que estábamos unidos por un mismo sentimiento. Se ha hecho todo una rutina, se ha hecho rutinario cada uno de esos abrazos, el tomarnos de la mano cuando vamos caminando por las calles. Se ha hecho costumbre el verte a mi lado y que yo te reciba con un beso cada vez que nos vemos. Se ha hecho costumbre el decir un ‘te amo’, el decir que somos algo y aparentar que aún existe amor.

Te has hecho cada vez más frío y creo que eso a contribuido para que mi amor también se vaya secando junto con el tuyo. Ya no sé de ti, ya no me cuentas nada, ya no me has hecho partícipe de tu vida. Poco a poco nos hemos distanciado, las llamadas ya no son más dos minutos, antes podíamos hablar por horas sin aburrirnos. Antes podíamos reír hasta desmayar, podíamos compartir cosas que solo tú y yo podíamos entender, ahora ni siquiera nos conocemos.

Ya no finjamos amor donde no lo hay y dejemos que los corazones por fin tomen su libertad. Dejemos que nuestros cuerpos tomen su propio camino y puedan por fin buscar su propia felicidad. Ya no perdamos más tiempo y dejemos la rutina, dejemos de hacer cosas por hacerlas y dejemos que nuestra alma pueda encontrar su propia mitad y sea capaz de amarlo por siempre, como se supone que es el amor. Porque el amor no tiene un fin ni un por qué, el amor simplemente llega y llega para quedarse, llega para dar todo de sí, llega sin preguntar y no sabe que es lo que hace, pero sabe que es lo correcto y el nuestro nunca lo fue, fue simplemente una atracción que con el tiempo se desgasto hasta llegar al final. Nuestro final llego y creo que es el momento perfecto para aceptarlo, para ver nuestra realidad y poder hacer algo ahora que estamos a tiempo, ahora que aún podemos evitar desperdiciar más tiempo con alguien que ya no significa nada, y no volvamos a poner escusas porque ambos sabemos lo que sentimos, lo que pensamos y sobre todo sabemos que es lo que en verdad queremos.

 



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