Te acercas a mí con esa mirada que pretende parecer inocente,  me abrazas por la espalda, masajeas suavemente mis hombros tensos, y yo reconozco muy bien que es lo que quieres.

Besas mi cuello, mi espalda, mis orejas que son mi debilidad, me llevas despacito y de la mano a nuestro lugar favorito de nuestro hogar; la verdad es que aunque quisiera no podría negarme, es porque me complementas, es  porque como bendición, hay entre los dos un gran amor, nada tan bello como dejar de tener  sexo, y hacer el amor.

piel a piel

Amo como recorres con tu mirada mi piel, amo tus manos tibias que me acarician como solo tú lo sabes hacer, y es que a tu lado me siento tan cómoda conmigo misma, con mi desnudez

Tienes esa manera tan tuya de llevarme a las estrellas, entre besos sabor a miel, entre sonrisas entrecortadas por la respiración que sube y baja, con el sudor escurriendo por tu espala, con tus mordidas que me erizan la piel.

  

Dibujo con mis dedos, figuras en tu pecho, me aferro a ti, nos complementamos de  tal modo, que nos conectamos más allá de lo sensorial, de lo banal, juntos alcanzamos el momento perfecto, y es que cuando estamos juntos, escomo si pudiéramos flotar.

Somos uno, en ese momento somos uno, segundos que se hacen eternos,  entre besos y deseo y para dar un perfecto final, un te amo que me eleva nuevamente al cielo, sin necesidad de un movimiento más.

 

Y ese momento es simplemente maravilloso, excepcional.



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