No estoy diciendo que solamente las mujeres podemos amar intensamente y tener un corazón tan grande que no sea capaz de guardar rencor ni resentimiento alguno. No, de hecho, creo que todos los seres humanos podemos ser así si nos lo proponemos. Sin embargo, creo que muchas veces se llega a juzgar duramente a las chicas que se entregan con toda su alma y que demuestran sus sentimientos tan abiertamente. La gente les dice: “es que eres bastante complicada… eres muy emocional”.

Lo cierto es que este tipo de chicas son muy especiales y si te encuentras alguna así, te recomiendo que te pongas tu cinturón de seguridad y te prepares para el viaje más increíble de tu vida. Sí, es probable que sean complicadas, pero no con la definición que las demás personas entienden de esta palabra. Son complicadas porque son complejas, porque son seres humanos que viven en diversas dimensiones, porque son profesionales, amigas, hijas, soñadoras empedernidas y porque quieren creer que el mundo puede ser un mejor lugar si tan sólo nos esforzamos un poco en alcanzar esos sueños que yacen en el fondo de nuestro corazón.

Ellas poseen un alma noble, un alma blanca que no sabe guardar rencor y que a menudo perdona incluso lo que otros no pueden perdonar. Es por ello que a veces sufren tanto, porque incluso si saben que no deberían acercarse a esa persona o que no deberían volver a cometer ese error, prefieren darles el beneficio de la duda a los demás. Ellas apreciarán absolutamente todo lo que hagas por ellas, incluso si parece mínimo. Ven la posibilidad de algo más, de un cambio increíble y de un mundo maravilloso hasta en el más pequeño de los gestos. Su corazón siempre está abierto de par en par y cuando se enamoran lo hacen con intensidad y por sobretodo con honestidad.

Si tu decisión es quedarte a su lado, debes tener en cuenta que ella es la clase de chica que sabe lo que quiere y siempre hará lo posible por hacer realidad sus sueños y cumplir sus objetivos. Su corazón es muy grande, y lo abre sin miedo, demuestra sus emociones sin tapujos y le encanta que le hagas sonreír. Ser tan noble tiene sus complicaciones, así que, por favor, no le compliques más la vida haciéndola sufrir. Trátala bien, se lo merece. Jamás la decepciones ni le falles. ¿Por qué no, mejor, aprendes a vivir tan intensamente como lo hace ella y ambos se entregan con todo el corazón? Créeme, será una experiencia insuperable. ¡Atrévete!

Autor intelectual: Teresa Donoso



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