Hay una creencia a cerca de nuestra sombra, se dice que nuestra sombra es nuestro subconsciente, donde llevamos todos aquellos pensamientos y sentimientos que suprimimos de nuestra vida diaria, por no ser socialmente aceptados o simplemente porque no tenemos el valor de hacer lo que deseamos, de cualquier manera las personas así como todo lo que existe en este universo buscamos el equilibrio, por cada sonrisa que no sentimos y que expresamos, enviamos a nuestro subconsciente ese llanto que era nuestro real sentimiento.

Enfrentarnos a nuestro “lado obscuro” es lo mismo que enfrentar la verdad sobre lo que realmente deseamos, dejar de intentar ser buenas personas para los demás y simplemente ser la persona que realmente somos, aceptar nuestros deseos ocultos y darnos cuenta de que nadie es bueno, ni malo simplemente todos tenemos ambas personalidades dentro de cada uno de nosotros.

Al mismo tiempo pareciera que “el subconsciente nos traiciona”, tratando de ayudarnos para encontrar ese equilibrio nos hace parecer atractivos aquellos compañeros que nos darán los dolores de cabeza necesarios para nuestro desarrollo, dice el dicho “lo que menos puedes ver, en tu casa lo haz de tener”, y resulta ser muy cierto, ya todos sabemos que los polos opuestos se atraen, pero no solo es eso, también atraemos a las personas que han de ser nuestras pruebas de vida, o nuestros maestros, aquellos que marcan nuestras vidas de tal forma, que parece creer que eras la misma persona antes y después de conocerles.

Así que, si alguna vez te has sorprendido quejándote de tus malos gustos, ¡definitivamente no estás sola amiga¡, somos muchas las que terminamos preguntándonos después de algunos meses ¿qué era lo que estaba pensando cuando decidí andar con él?, sin embargo a pesar de todo el sufrimiento, o la frustración que traen estas relaciones vertiginosas, siempre dejan una versión mejorada de una misma cuando se van, de alguna manera hay que agradecer el hecho de que personas así lleguen a nuestras vidas y nos transformen en alguien mejor.

Si alguien de aquellos que se han convertido en mis más grandes lecciones de vida lee esto: puedo decirles que les odié durante mucho tiempo con todas mis fuerzas, que incluso el simple hecho de que su recuerdo llegara a mi día era suficiente para ensombrecerlo, pero hoy veo las cosas de una forma nueva y quiero agradecer por la lección y por el hecho de que permanecen en mi pasado.

Autor: Sunky

 

 



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