Lo conocí apenas unas horas antes, la conversación fluyo como si nos conociéramos de mucho tiempo atrás. Lo cierto es que desde las primeras  miradas supe que tenía el deseo de volver a sentir mi cuerpo vibrar, llevaba un buen tiempo sola y la verdad es que disfrutaba mi soledad, no  tenía el mínimo deseo de enamorarme, ni de complicarme la vida por nadie, pero en definitiva necesitaba a alguien que me ayudara a escapar de la realidad.

Él es muy guapo, su personalidad lleno sin duda todas mis expectativas, no conozco ni su apellido, ni él el mío, pero aquí estamos entrando en la habitación.

solo sexo

La forma en que me toma de la cadera y me besa con fuerza hace que cada uno de mis  sentidos despierte, su respiración en mi oído, me hace de repente sentir tan viva, sus intensos besos son realmente mejor de lo que espere.

Sus caricias han logrado desconectarme del, despejarme de la realidad, sin duda su cuerpo y  mi cuerpo hacen música, sin duda tenemos una gran conexión, casi la misma que se experimenta cuando hay amor, y sin embargo, esta sensación de entregarse sin compromiso es realmente algo tan liberador.

 

Me abraza fuertemente, me acerca a su cuerpo, sus labios en mis labios, ahí estamos frente a frente, cuerpo a cuerpo, me hace suya, él es tan mío, aunque sea solo por un ínstate, por un par de horas, por un leve momento.

Su inquieta lengua, recorre los rincones de mi cuerpo, acelera mi respiración, puedo sentir la suya, el acelerado latido de su corazón, me aferro a su cuello, a sus muslos, a su  cuerpo bello. A su lado el tiempo  ha pasado  volado, el placer ha sido magnifico y extraño, me he sentido tan libre, sin prejuicios, sin miedos ni abismos.

Se ha agotado el tiempo;  guardamos algunos minutos en silencio, pero abrazados compartiendo el momento, nos miramos, sus ojos mirando mis ojos, justo asi, cuerpo a cuerpo.

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Es hora de decir adiós, y aunque ha sido un gran encuentro, sé que solo se ha tratado de disfrutar el momento; la verdad es que lo he gozado sin remordimientos, un encuentro furtivo, un suspiro al viento y sin embargo me he atrevido a experimentar de nuevo, a darle un regalo a mi cuerpo.

Nos despedimos con un simple beso, he preferido el silencio, sin buscar darle continuidad a la historia, este no es el momento. Disfruto esta etapa que es solo mía, sin compartir mi tiempo, sin emociones compartidas.  Ahora vuelvo al ruedo con energías nuevas.

Sé que aún es estos días, la libertad de las mujeres sigue siendo mirada con apatía, soy discreta pero defiendo la manera en la que cada quien decide vivir su vida.

No, este aun no es  momento para el amor, pero disfrute de una divina compañía, sin amor de por medio, sin compromisos, disfrute el hecho de compartir la cama y tener solo sexo.



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