Me he pasado la vida llena de relaciones vacías y sin sentido, acostumbrada a escuchar promesas y palabras que solo eran mentiras, conformándome con caricias superfluas, con momentos efímeros, con emociones a medias, no quiero justificarme al decir esto, pero no sé en qué momento mi alma se rompió, no sé en qué momento pasé de ser una víctima a un victimario, en que momento fui yo quien se convirtió en el verdugo, en que momento el sol abandono mis ojos.

Sé que es tendencia el repetir lo que uno aprende, y en el amor se aprende de todo, en las manos correctas, el amor crece como flores en pradera, en las manos equivocadas, el amor se convierte en el cactus de una zona árida, la flor y el cactus pueden intentar hacer una caricia, la flor logrará una caricia perfumada y el cactus creará una herida.

Yo soy ese cactus, he sido contaminada por las horrendas manos de todos aquellos que nunca tuvieron la intención real de amarme, he sido corrompida por tantas expectativas y sueños rotos, he perdido mi camino y me he convertido en alguien que hace daño al intentar una caricia, te digo esto no para que sientas pena por mí, sino para que puedas entender en poco, que en el fondo nunca tuve la intención de hacerte daño, he sido culpable, lo sé, por no darme cuenta en lo que me había convertido, hasta hoy que terminé haciendo contigo todo lo que tanto odié que me hicieran a mí.

Puedes irte si quieres, comprendo perfectamente si no quieres estar conmigo, yo misma en tu lugar estaría haciendo la maleta de mis recuerdos, empacando mis sentimientos y recogiendo los pedazos del corazón que te he dejado roto, si yo fuera tú, en este momento me estaría despidiendo, pero no te vayas antes de pedirte perdón, quiero corregir mis torcidos pasos, y lo primero que necesito hacer es decirte que me perdones, que me perdones por confundirte con la escoria que hasta ahora me había topado, por no fijarme que aun conservas ese brillo que solo tienen las personas llenas de ilusión, esa misma estrella que tenía en mis pupilas cuando yo era una persona como tú.

Perdóname por favor, no te juzgo si quieres marcharte, pero si puedo pedirte una última cosa, te pediría que te quedes un tiempo más, déjame ganarme de nuevo ese respeto con el que me trataste, déjame ser el reflejo de esa luz que tú tienes, permíteme recordar como era antes de ser herida tan innumerables veces por los látigos de la inercia que me convirtieron en el monstruo que ahora soy, permíteme recuperarte y a la ves a mí misma, porque hoy puedo ver claramente que contigo puedo volver a amar de manera infinita, completa y sincera.

Sé que no lo merezco pero dame la oportunidad de mostrarte mi verdadero ser, no confíes en mi hasta que no me gane esa confianza de nuevo, no me ames si quieres, hasta que no estés seguro del amor que te tengo, y es que ahora que estoy por perderte, siento que pierdo la última chispa de esperanza en mi ser, de ser lo que antes era, de amar como siempre quise amar, de recobrar mi inocencia, de ser tuya hasta el final.

Autor: Sunky



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