¿Madurar?, ni que fuéramos frutas…

Yo prefiero llamarlo de otro modo, me gusta más la palabra “aprender”

aprender

A lo largo de nuestras vidas vamos por ahí cometiendo errores, cayéndonos  equivocándonos una y otra vez.

Hace algunos años,  me angustiaba la idea de no actuar de la forma en que todos esperaban, me angustiaba no encajar en el molde, no ser como todos esperaban que fuera, desgaste muchos sueños por cumplir los caprichos de otros, de mi familia, de mis padres, sin entender que a final de cuentas yo tenía el poder de decidir lo que quería ser y hacia dónde ir; incluso regale mi tiempo a  algún novio que termino por marcharse por seguir sus propios sueños, él una persona que incluso en nuestra etapa de no saber a ciencia cierta que queríamos del mundo, tomo la decisión correcta y se arriesgó a experimentar, a  decir adiós, a  vivir de verdad.

A  mí me tomo un poco más de tiempo, siempre recatada, obediente, para ser honesta, sumamente aburrida, dejando que todos  formaran parte de ms decisiones.

Pero un día sentada en el pupitre en la clase de leyes, me descubrí dibujando garabatos en mi carpeta de apuntes, entendí que nada me interesaban las leyes, ni la constitución, ni las teorías. En ese momento me di cuenta que no era feliz con lo que es ese momento hacía.

aburrida

Me dirigí a casa y con un poco de tristeza en la mirada, me dirigí a mis padres un tanto avergonzada.

-Lo siento, dejaré la carrera, lamento no ser lo que ustedes esperan.

Mi padre, un hombre duro pero sabio, me sorprendió con un fuerte abrazo.

Estas a tiempo, no quiero que seas un mal abogado, busca lo tuyo, sigue el camino y llega alto.

Así fue, el siguiente semestre me encontré de nuevo iniciando curso, una nueva carrera, una decisión realmente mía, una mujer nueva que sabía lo  que quiere de la vida

madurar

A veces nos falta valor para enfrentarnos a nuestros sueños,  muchas veces nos estancamos por quedar bien en situaciones que no nos satisfacen que no nos complementan, y nos quedamos ahí, inconformes, infelices.

No solo se trata de una carrera, aplica en muchas cuestiones de la vida, por ejemplo en el amor; cuantas veces por miedo a la soledad nos conformamos con amores incompletos, nos resignamos a dar y recibir amores a medias.

No tengas miedo; experimenta, equivócate, pero que cada error te sirva para aprender, para salir de tu zona de confort…

Llámale como quieras, madurar, aprender, pero se  valiente y lucha por conseguir lo que realmente quieres, lucha por ser realmente feliz.



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