Durante mucho tiempo pensé que la soledad no era buena, que yo necesitaba compartir mi vida con una persona con la que pudiera sentirme segura y amada. Pasaba horas imaginando estar con alguien y compartir lo mejor de mí con esa persona. Veía y escuchaba historias que me motivaban a seguir en la búsqueda de esas ilusiones. Veía cada pareja como mostraban su amor al entrelazar sus manos mientras caminaban, como los abrazo eran constantes para demostrar que se tenían el uno al otro. Todas esas imágenes llenaban de ansias mi corazón por encontrar a alguien con el que pudiera vivir todo eso y más.

Después te conocí a ti. Decidí arriesgarme contigo, decidí entregarte tiempo y compartir contigo todo eso que un día imaginé. Al igual que todas esas parejas que sirvieron como motivación a mi corazón nosotros dos también nos tomábamos las manos al caminar, los abrazos eran eternos y me hacías sentir la mujer más afortunada de la tierra. Pero paso el tiempo y todo comenzó a cambiar, tú ya no era el mismo desde que te conocí, pero aún así, aún cuando entre nosotros todo se destruía tu seguías tomándome de la mano frente a ellos. Ellos sabían que todo seguía igual, que había amor, pero dentro de mí sabía que todo se había terminado, y fue ahí donde comprendí que no todo es lo que aparenta, que tal vez muchas de esas personas que veía no sentían amor, que tal vez solo hacían parecer que entre ellos había aún pasión y cariño. Comprendí que es mejor estar sola que mal acompañada. Comprendí que yo estaba mejor antes de conocerte, que estaba mejor en mi soledad y que no vale la pena estar con una persona que te haga desear estar de nuevo solo. Comprendí que necesite tiempo a solas conmigo misma para conocerme, valorarme, conocer de lo que soy capaz, conocer mis virtudes y mis defectos, ser mejor persona, disfrutar cada momento con esas personas que quedan fuera de una relación “amorosa”, así como los amigos, la familia, conocer nuevas amistades y disfrutar el tiempo su lado, viajar, conocer nuevas culturas y disfrutar de esas cosas pequeñas como lo es la música, leer, aprender un nuevo idioma. Darme el tiempo de conocer que es lo que realmente quiero a mi lado, descubrir esas características que quiero que tenga la persona con la que pasaré el resto de mi vida a su lado y no cometer el mismo error de perder tiempo con una persona que no sepa valorar lo que soy, quiero conocer a esa persona que quiera estar realmente a mi lado y compartir su vida conmigo.

Así que disfruta tu soledad y cada momento contigo misma, descubre quien eres antes de que le entregues parte de tu vida a una persona que no valga la pena para ti, porque recuerda que el tiempo es lo más valioso que puedes entregarle a una persona. Espera por la persona correcta y no te dejes engañar por cualquiera que venga y te hable bonito. Espera a esa persona que te haga sentir segura y que sobre todo haga que descubras que jamás querrás volver a estar sola.



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