Por mucho tiempo en la soledad estuve refugiada. Por mucho tiempo esperaba detrás de la línea sin el valor de dar un paso hacía adelante, ese paso que rompería toda la inseguridad en mí. Y llegaste tú. Llegaste cuando menos lo esperaba. Te vi y supe que eras tú esa persona que siempre estuve esperando, esa persona que veía en mis sueños, la persona que ya había amado sin haber conocido.

Caídas y malas decisiones hubieron antes de que llegarás a mi vida. Hubo decisiones que me hicieron dudar, que me hicieron poco a poco alejarme del amor, del cariño y la confianza. No sé como lo lograste, no sé como le hiciste para que pudiera encontrar de nuevo la esperanza y pudiera retomar la confianza en las personas, esa confianza que pensé que estaría muerta, pero ahora tú eres quien la hace latir. Confío en ti, confío ahora en que no todas las personas son iguales, en que no todas las personas buscan hacer daño ni burlarse de la persona que tienen a su lado. No supe como fue que llegue aquí, no sé como llegue a amarte como lo hago ahora y como siempre soñé hacerlo, porque soñaba con encontrar el amor y por fin lo tengo a mi lado. Pasé por momentos amargos pero cuando comencé a descubrir tu interior me di cuenta que aún existen esas personas que en verdad valen la pena y que las personas que solo vinieron a este mundo a engañar y lastimar pueden irse… muy lejos. Comprendí que tú eres diferente y que jamás me arrepentiré de haberte abierto las puertas de mi corazón, de un corazón que ya estaba cerrado pero que con tu dulzura, con tu amor fuiste encontrando la manera de abrirla. Lograste mostrarme que el amor existe y que a veces tenemos que seguir el arcoiris para encontrar el tesoro al final del camino. Tú eres mi tesoro, tú eres esa joya  por la que luché contra los malos pensamientos, contra las lágrimas y la soledad. Eres esa persona que me motiva todos los días, la persona que me hace sentir valiosa, que me hace sentir amada y plena.

Aún recuerdo por todo lo que tuve que pasar para entender que tú eras diferente, que tú no buscabas lastimarme y mucho menos burlarte. Me tomo mucho tiempo darme cuenta de lo que esconde tus ojos, de lo que tus labios hablan con verdad. Me tomo tiempo entenderte, conocerte y confiar en ti, esperar en tus palabras. Me dolía tener que dejar mi comodidad, mis miedos a un nuevo fracaso, ese miedo que me atormentaba de pensar en que tú me harías lo mismo, el miedo de pensar en tener que pasar de nuevo por todas esas noches en vela llorando con el corazón destrozado. Me alegré desde el día en que comenzaste a luchar por mí, en el día en que comenzaste a trabajar para ganarte mi confianza. Y con todo esto solo me queda decir que…  tú eres lo que siempre estuve esperando.



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