El despertador ha sonado y yo no he logrado conciliar el sueño. Todo es tu  culpa, por rondar en mis pensamientos, se lo atribuyo a tu mirada, a ti, el dueño de mis desvelos.

Estoy cansada es cierto, pero es uno de esos días que pintan para ser buenos, y ¿cómo no serlo? si estás tú para calentar el invierno.

A veces creo que eres algo así como una alucinación de mi perturbada mente, tal vez aun no me la creo, pero cuando me abrazas por la espalda, sé que no te he maginado, que eres real, que son sinceros tus “te amo”

Es incomparable la forma en la que me haces sentir, los suspiros involuntarios, mis ganas de reír.

insomnia

Adoro tu sonrisa torcida y tus cejas  levantadas cuando te desespero o enfado, admiro tu fortaleza en los momentos no gratos, y la dulzura con la que  perdonas mis arrebatos.

Mentiría si te dijera que a primera vista te reconocí, no eres de esa clase de amor que hace temblar el piso, pero tus brazos firmes me rescataron del precipicio, me impulsaron a seguir.

Te quiero y sé que a tu lado quiero pasar mi tiempo, que me regales tus anhelos, tus abrazos, tus caricias, incluso tus momentos malos.

Quiero que seas tú la última ilusión, pero una que no acabe nunca, una que se esfuerce para ser mejor.

mis desvelos

Deseo de corazón que tus manos sean mi única caricia, que  tu beso sea mi último beso, que seas mi último pensamiento cuando duermo y el primero cuando despierto.

No sé que pasa en mí, como has logrado que me enamore así de ti, te quiero y no me canso de pensarte, mira estas ojeras malvas que me delatan, eres mi insomnio, eres mi risa, eres  mis ganas de tenerte en mi cama, de abrazarte y no soltare.

 

Eres mi insomnio voluntario, porque con gusto te pienso, porque sin razones ni explicaciones

Te amo

 

 



     Compartir         Compartir