No quiero perder esta amistad que por mucho tiempo hemos construido, pero cuando estoy contigo siento que eres la persona que me hace feliz, siento ganas de acurrucarme entre tus brazos y que no me sueltes jamás. Me gusta pasar el tiempo contigo, que podamos compartir cosas juntos y que haya esa confianza que existe entre los dos. Me gusta tu risa y la manera en la que me miras. Yo no te he dicho nada de lo que me haces sentir y ni siquiera te he dado señales de que existe éste sentimiento dentro de mí. Lo que tú sabes es que mi amistad es incondicional y que estaré ahí apoyando te en cualquier momento, pero jamás te he dicho que tú eres esa persona que logra quitarme el sueño y que cuando puedo dormir sigues estando en mis sueños.

Me he imaginado miles de imágenes donde sólo tú y yo estamos ahí. Duré mucho tiempo pensando en si de verdad era amor o solo era una atracción pasajera, pero al llegar a la conclusión supe que ya no quería ser más tu amiga, sino que quería formar parte de tu corazón y que sintieras por mí algo más que una amistad. Espere mucho tiempo decidiendo si confesar lo que siento y echar a perder tal vez tanto tiempo que hemos estado juntos disfrutando juntos hasta el momento. No quiero desperdiciar todo éste tiempo y arruinar una amistad por algo que aún no sé si funcionará, pero también sé que cada día que pasa este amor crece dentro de mí. Quisiera confesarte todo y una vez por todas quitarme esta duda que me mata al querer saber si tú sientes algo de amor por mí.

No sabes como me duele cuando hablamos de las mujeres a las que deseas y sé que no tengo nada que reprocharte porque tú no sabes que me lastimas. Me duele cada vez que me confiesas la atracción que tienes por alguna mujer y no sabes lo que yo daría por tomar el lugar de ella. Cada vez que estoy contigo siento que necesito gritarte cuánto te amo y cuánto deseo estar contigo.

Estoy cansada de ver señales donde no las hay y hacerme creer que tal vez tenga una oportunidad de poder conquistarte y llevar esta relación más allá de una amistad. Cada vez que tomas mi mano por alguna razón es posible no sentir que el corazón saldrá de mi pecho. Quiero mostrarte lo que soy capaz de hacer por ti y de lo que estoy dispuesta a dar, pero tengo miedo de perderte y jamás volverte a sentir tan cerca como te tengo hoy, no volver a hablar contigo, compartir cosas juntos y contarnos todo, dejar de tener esa confianza que con nadie había podido tener y creo que es esa una de las razones por las cuales termine amándote y no solo queriéndote como lo solía hacer. Fue tu manera de tratarme, de cuidarme, de entenderme y de lograr ganarte toda mi confianza.

 



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