Te encuentro por las calles caminando de manera peculiar, así como solo tú sabes hacerlo moviendo la cadera de manera exagerada, mirando hacia el frente intentando sacar todos los dotes que el creador te ha obsequiado. Te la pasas viendo a tu alrededor contando los ojos que estén puestos en ti intentando exagerar aún más tus movimientos para capturar más miradas sobre ti, porque nunca son suficientes para ti, esperas más y lo intentas moviendo de esa manera tan exagerada tu cuerpo mientras caminas.

Haces hasta lo imposible por obtener la figura perfecta y un rostro que se mantenga con los años, pero la verdad es que tu cerebro se consume con cada modificación que tienes que hacer en tu cuerpo para obtener la belleza perfecta; con cada una de esas modificaciones tu mente se acostumbra y tiene un concepto de belleza de manera errónea, además de que intentas de la manera más sencilla estar enfrente de la belleza femenina, pero no te das cuenta que estás consiguiendo lo contrario de todo lo que has querido lograr, porque la verdad es que lo único que has ganado es un cuerpo y artificial; lo único que has hecho es que tu rostro se deforme de lo que fuiste alguna vez… ¿y de qué te servirá? Si los años pasan y nunca lograrás pararlos, siempre el tiempo estará delante de ti consiguiendo consumir tu cuerpo a pesar de que hagas con él lo que quieras.

El tiempo en algún momento se cobrará cada una de las facturas que no has sabido pagar, cada una de las facturas por la cual has hecho de tu cuerpo sin que él te lo haya pedido. El tiempo recuperará lo que tuvo que hacer en tu cuerpo de manera natural y las consecuencias de no dejar que tu cuerpo se adapte al tiempo pueden ser permanentes.

Solo recuerdo tu manera de caminar cada vez que recuerdo lo superficial que puede llegar a ser una persona. La verdad es que nunca me gustaría ser como tú, una persona que siempre ve para sí misma y que nunca podrá conocer lo que la experiencia de los años puede brindarte.

En ocasiones no entiendo porque nos volvemos tan artificiales y superficiales que llegamos a olvidarnos de lo que de verdad importa, todas esas cosas que no necesitan dinero, ni de una belleza única para poder disfrutar de esas cosas que tienen valor en nosotros.

No te haz dado cuenta que te has convertido en solo belleza superficial, en algo plástico que ha perdido valor porque no sabe apreciar las cosas que tienen de verdad valor y que deberíamos mantener a nuestro lado por siempre. Tu mirada esta en el maquillaje, en una prenda, en un buen cuerpo y dejaste de pensar en la familia y en todas personas que están a tu lado dejándolas en segundo lugar. Ojalá pudieras darte cuenta que la apariencia física no lo es todo, que hay cosas que realmente valen la pena a tu alrededor y lo estás dejando ir.



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