Dicen que las distancia es el olvido, que el tiempo todo lo cura, dicen y dicen y dicen cosas sin razón, aquel que diga que el tiempo lo cura todo debe estar hablando de manera metafórica o simplemente nunca ha sufrido de verdad, hay penas que nos llegan hasta lo más profundo del corazón, que nos hacen tocar fondo, que nos privan de cualquier sentimiento positivo, nos ciegan , nos aturden y dejamos de ver el mundo de forma objetiva, solo podemos ver el sufrimiento que llevamos por dentro y parece que nunca llegará la resignación.

No hay receta mágica para sanar las heridas del corazón, no hay una formula exacta, cada cabeza es un mundo y como tal diferente a todos los demás, cada uno debe encontrar su propia forma de sanar, y aunque es verdad que el tiempo y la distancia son buenos aliados, nada de esto pasa sin un esfuerzo propio y consiente, porque aunque existan personas capaces de hacernos sonreír incluso en nuestros momentos de mayor obscuridad, ellos no son más que asistentes nuestros, pero los que nos sanamos de verdad somos nosotros mismos, y eso casi siempre pasa en el momento siguiente en el que nos damos cuenta que ya hemos sufrido demasiado.

También es bueno aceptar que cada experiencia por muy negativa que sea va forjando nuestro carácter, y cada vez somos más fuertes o más resistentes, cada vez nuestras experiencias nos van dotando del conocimiento necesario para no caer en los mismo errores y muchas veces incluso de una experiencia muy traumatizante puede salir algo muy bueno, en mi caso tuve una situación que me hizo sufrir hasta tal extremo que francamente ya no quería seguir existiendo, pero después de haberme recuperado de eso, puedo decir con certeza que me convertí en alguien mucho mejor.

No podemos decidir qué lecciones tomar, la vida simplemente nos pone enfrente de esas pruebas, pero lo que podemos decidir es que tan rápido nos queremos recuperar, que tan mal la queremos pasar, que tanto queremos que nos afecte esa situación, porque si bien es cierto que el tiempo no cura nada por sí solo, si nos damos prisa en aceptar las cosas como son, si logramos encontrar resignación, si podemos desprendernos de esos recuerdos al menos no evocándolos por voluntad propia, entonces es seguro que sanar será más rápido, y que negativamente lo sucedido nos afectara mucho menos.

Autor: Sunky

 



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