Mereces un hombre de verdad, que no sólo te quiera follar pero que te folle, que te hable de amor, te lea poesía, que sea capaz de quedarse acurrucado a tu lado después de que ambos terminen extasiados.

Mereces a un hombre que, te persiga con la mirada, que te cele de los demás, que nunca te sienta segura y aunque te tenga, continúe conquistándote cada día y todos los días.

Mereces a un hombre que, no sea un fanfarrón, que no ande de flor en flor y que sepa lo que quiere.

Alguien que ya no se ande con juegos y que si algo quiere romper, sea tu blusa para hacerte el amor y no tu corazón.

Mereces un hombre triunfador, alguien que no se conforme, que siempre luche por salir adelante, un hombre con iniciativa, con visión, capaz de alentarte, de incluirte en sus planes, de tomarte de la mano para ir juntos a la realización de los sueños de ambos.

Mereces a un hombre capaz de prepararte el desayuno, alguien para quien seas su domingo en la mañana y no su noche del sábado.

Alguien capaz de dejarlo todo a un lado por quedarse junto a ti aunque no haya ningún plan emocionante que hacer.

Alguien que se pierda en tus pupilas. Un hombre que bese tus mejillas y su misión de cada día sea hacerte feliz.

Mereces un hombre de verdad, de esos que ya casi no hay o tal vez si, sólo que tu cierras tus ojos ante los buenos y continúas aferrada al mismo patán que nunca cambiará.

Mereces ser feliz con un hombre que valga la pena, los días y la vida.

El amor de tu vida puede estar ahí, justo en la dirección a la que nunca miras por enfocar tu vista en el mismo idiota que nunca habrá de madurar, en el que a todas les dice lo mismo y al que tus sentimientos le da igual.

Mereces al chico bueno, a un hombre de verdad… deja de besar patanes porque en el príncipe azul jamás se convertirán.

Autor: Stepha Salcas  (Diario De Una Bipolar)

Derechos de Autor.



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