Cuando recuerdo aquel momento de tu partida, con sinceridad deseaba que en algún momento llegaras a valorar todo aquello que tuvimos, quizás para no sentir que todo había sido una mentira que yo misma me plantee, pero francamente no esperaba que al volver a verte fueras casi irreconocible, que te hubieras convertido en un harapo de la persona que eras, donde apenas quedan vestigios que me hacen creerte que eres la misma persona que en algún momento estuvo a mi lado.

Hay veces que necesitamos tocar fondo para reencontrarnos de nuevo, hay veces que hemos caído en la trampa de la sociedad tan fuertemente que dejamos de lado nuestra propia esencia por complacer a los demás, hay veces que nos volvemos egoístas, y que no nos damos cuenta de lo realmente afortunados que somos, no tiene nada de malo ser ambicioso, pero lo que sí es muy malo es dar la espalda a los que te apoyaron, o pisotearlos para conseguir placeres efímeros y superficiales que al final solo nos dejan una mayor sensación de vacío, que cuando el placer termina, solo nos queda un enorme cargo de conciencia, y te das cuenta que no hay forma de volver atrás, de rehacer las relaciones rotas, de recuperar la confianza de aquellos a quien traicionaste y defraudaste.

Esta situación a la que te enfrentas ahora es lo que yo llamo karma, y no se trata de una venganza a sangre fría para ajustar las cuentas, es simplemente el reflejo de lo hacemos y deseamos a los demás, es una ley tan consistente y presente como lanzar una piedra hacia arriba, pues sabes que en algún momento va a caer y si lanzas demasiadas no serás capaz de esquivarlas todas.

En verdad lamento mucho el estado en el que te encuentras, pero veo que el destino se ha encargado de enseñarte una lección, y muy tarde, pero al menos te das cuenta por fin de lo afortunado que fuiste, por fin puedes valorar aquellos momentos felices que tuvimos juntos, y atesorarlos en tu corazón, pero yo no quiero volver a tu lado, simplemente porque ya te superé, y en mi corazón no existe un lugar reservado para ti, he dejado de sentir ese amor incandescente que en algún momento no me hubiera importado darlo todo por ti.

Espero que hayas aprendido la lección de verdad, pues fue lo que te la pasabas repitiendo una y otra vez, que estabas arrepentido y que nunca más me volverías a dejar de lado, pero yo no pienso darte una oportunidad más, primera por que no estoy completamente segura de que tu cambio sea permanente y que en el primer momento en el que recobres la confianza no vas a volver a hacerme lo mismo, segunda porque no creo en las segundas oportunidades, y tercera porque simplemente ya no te amo y prefiero dejar las cosas como están.

No me dejaste la sensación de ser una persona por la que valga la pena enamorarse de nuevo, y mucho menos en el estado en el que ahora te encuentras, no me malinterpretes, yo no te deseo ningún mal, pero cuando estuviste conmigo eras una persona radiante, y tu solo te pusiste en la situación en la que ahora estas, no veo por qué yo tenga que pagar las consecuencias de tus actos e invertir mi tiempo y mis sentimientos en la sombra de lo que fuiste, trata de salir adelante tu solo así como tu solo te metiste en esto y la próxima vez que encuentres alguien que te ame por lo que eres, no le vayas a hacer lo que me hiciste a mi.

Autor: Sunky



     Compartir         Compartir